Tres bebés prematuros murieron en menos de una semana en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, por una bacteria hospitalaria: la klebsiella pneumoniae. Los familiares pidieron explicaciones al centro al sentirse "indigandos" por la poca información recibida y la Consejería de Sanidad inició una investigación para esclarecer los hechos.
La bacteria klebsiella pneumoniae es de carácter hospitalario y propia de cuidados prolongados. Conlleva un alto grado de mortalidad en el caso de pacientes que presentan patologías graves y grandes problemas para la supervivencia, tal y como ocurre en determinados niños prematuros, algunos de los cuales llegan a pesar menos de 500 gramos en el momento de su nacimiento.

Desde el mismo día en el que se confirmó la causa del fallecimiento del primer niño, 25 bebés prematuros fueron aislados en el Servicio de Neonatología del 12 de Octubre, tomando así las medidas necesarias de control y prevención. Se separó a los niños en dos zonas estructurales totalmente diferenciadas: una para los que habían estado en contacto con la bacteria y otra para los considerados "limpios".
Familiares de los fallecidos pidiron explicaciones al centro por la poca información recibida. Ángel Marcelo, padre de uno de los bebés, explicó que su hijo estaba "fabuloso" durante las primeras horas de vida, pero pocos días después empezó a echar sangre por la boca, hasta que finalmente murió.

La Asociación de Defensor al Paciente (ADEPA) pidió al Fiscal Jefe de Madrid, Manuel Moix, que abriera una investigación sobre el suceso. El 5 de marzo, la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad informó de que se había puesto en marcha una investigación sobre lo ocurrido. Por su parte, el que fuera portavoz del PSOE en la Asamblea, Rafael Martínez-Simancas, acusó al Gobierno de haber bloqueado hace un año la investigación del grpo socialista sobre el funcionamiento de la urgencias hospitalarias del servicio de cuidados intensivos pediátricos en el Hospital 12 de Octubre.