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El derecho a la accesibilidad debe empezar desde el hogar

jueves 28 de marzo de 2019, 09:50h

Ha sido una tarea ardua hacer entender la necesidad de romper las barreras que impiden el normal desempeño de las personas con limitaciones para moverse. El entorno principal en el que obligatoriamente hay que garantizar la movilidad es la vivienda, donde se deben adecuar ayudas técnicas, siendo la silla salvaescaleras uno de los elementos a incluir

El derecho a la accesibilidad debe empezar desde el hogar

Quien presente alguna limitación en la capacidad de moverse sin ayuda externa, bien sea temporal o permanente, está catalogada como una persona con movilidad reducida. Están dentro de esta clasificación quienes padecen una discapacidad que les dificulta la movilidad, por ejemplo, problemas en los huesos, paraplejia, tetraplejia, enfermedad neuromuscular, entre otras.

Hay quienes no sufren alguna discapacidad pero sí movilidad reducida como las embarazadas, ancianos, mujeres con niños en brazos, y están las personas que tienen discapacidad, pero esta no compromete su capacidad de moverse, como es el caso de los padecimientos auditivos.

El derecho a la accesibilidad y la libertad de movimiento es un criterio universal, por lo que las personas con movilidad reducida no están exentas. Bajo esta premisa en cualquier ambiente deben proveerse todos los elementos necesarios y las condiciones para su normal desenvolvimiento.

El entorno más cercano, la vivienda

Lo primero que debe adecuarse para la accesibilidad y libertad de movimiento para personas con movilidad reducida es el hogar. Para algunas tareas se necesitará el apoyo de otra persona, para otras se podrá contar con ciertas ayudas técnicas que harán que las personas puedan tener más autonomía, siendo uno de los ejemplos la instalación de sillas salvaescaleras.

De acuerdo a la guía de accesibilidad publicada por el Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas, adscrito al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social titulada “Pregúntame sobre accesibilidad y ayudas técnicas”, no solo el hogar de las personas con limitaciones para movilizarse deben tener ciertos parámetros, sino todas las casas en general. Te mencionamos algunos de los muchos lineamientos que se han establecido.

Una vivienda con dos o más plantas requiere una aún mayor atención para que el acceso hacia las otras plantas sea seguro. Son importantes las plataformas elevadoras siendo unas de las más utilizadas en la actualidad las sillas salvaescaleras, un aporte tecnológico muy útil que antes solo se usaba en pocos lugares como edificios públicos y bancos, y ahora es frecuente verlo en el hogar.

El repunte que han tenido, por lo funcionales que son, ha hecho que no sea difícil encontrar donde adquirir sillas salvaescaleras en Madrid. El dispositivo tiene por lo general dos partes, la silla propiamente que contiene una base tractora en la que está el motor, la batería y todos los componentes electrónicos, y el carril o riel, que es una pieza que se instala sobre los peldaños de la escalera y que contiene áreas de carga de la batería.

Hay sillas salvaescaleras para tramos rectos, las que se instalan con un solo carril, así como también están las de tramos curvos que se adaptan a todo tipo de escaleras, sea cual sea su trazado. Es un dispositivo muy práctico que logra que la persona pueda ser más autónoma en su desplazamiento.

Aparte de la escalera, otra área de acceso a las plantas altas de la casa son las rampas, allí deberán adecuarse correctamente sus dimensiones, señalización, pendiente, mesetas y desembarco, así como considerar las de tipo mecánico o temporales.

Otros aspectos a considerar

Por otra parte, según explica también la guía de accesibilidad, se debe procurar que todas las áreas de la casa como baños, dormitorios, cocina, salón, vestíbulo, entre otros, no tengan elementos que obstaculicen la aproximación frontal, que la iluminación sea adecuada y que los aparatos eléctricos tengan mandos a distancia.

La vivienda debe tener una señalización clara en el exterior sobre la dirección y otros elementos como timbre e intercomunicador de manera adecuada. La puerta debe tener el ancho suficiente y con espacio libre a nivel del suelo para maniobrar una silla de ruedas, así como en todos los accesos a las dependencias.

Las instalaciones deben ser espacios cómodos y seguros, condiciones que también deberá tener el mobiliario. Las ventanas no deben ser pesadas, mejor si son automatizadas.