Un corredor de mediana edad sufrió ayer un golpe de calor al llegar a la meta de la tradicional carrera San Silvestre Vallecana, que se saldó con entre 70 y 80 intervenciones de los servicios médicos coordinados de Ambuiberica y Samur-Protección Civil.
El corredor afectado fue trasladado con preaviso hospitalario a La Paz, mientras que el resto de atenciones durante la carrera fueron de carácter leve, como esguinces de tobillo o algún golpe provocado por alguna caída.
Más de 40.000 personas participaron en la prueba, que transcurrió con normalidad y que pulverizó un récord: según sus organizadores, ha sido la carrera de 10 kilómetros más rápida de la historia.
El ugandés Jacob Kiplimo y la keniana Brigid Kosgei batieron sendos cronos. El primero completó la marcha en 26 minutos y 39 segundos y, su compañera -que ya ganó la maratón de Chicago-, en 29:53.