La incorporación de una franja roja al bastón blanco, habitualmente utilizado por las personas con ceguera o discapacidad visual grave, evidencia la presencia también de una discapacidad auditiva en el usuario. Un distintivo que aporta mayor seguridad en la autonomía de los desplazamientos puesto que le identifica como una persona con sordoceguera y, además, facilita su posible comunicación con el resto de personas, conscientes de su discapacidad.
En la actualidad, en España las personas con sordoceguera utilizan como auxiliar a la movilidad un bastón totalmente blanco, igual al que utilizan las personas que sólo tienen discapacidad visual, lo que dificulta su comunicación con el resto de ciudadanos. Al observar el bastón blanco, lo habitual es ofrecer ayuda a la persona mediante indicaciones verbales o sonora (en el caso de las cruces), imperceptibles para la persona con sordoceguera. "Las personas sordociegas encuentran muchas barreras en la sociedad. Estas barreras se solventarán de alguna manera con este bastón. Es importante que sea identificado por la ley, por el código de circulación, por el Ministerio del Interior para que los Cuerpos de Seguridad reconozcan este bastón rojo-blanco", ha pedido Francisco Javier Trigueros, el presidente de FASOCIDE.
Es muy importante este bastón para mejorar la calidad de las personas sordociegas y "a animarnos a derribar esas barreras que nos encontramos todos los días en la sociedad. Sigue habiendo muchas personas sordociegas que tienen miedo a salir a la calle, pero, este bastón al ser más visible, les va a dar este ánimo para salir a la calle", ha explicado Trigueros. "Se conoce que en España hay más de 7000 personas sordociegas que están esperando con mucha ilusión el bastón rojo y blanco", ha añadido.
Unas de estas 7000 personas que sufren sordoceguera es Carlos Ortega que ha explicado como conoció este bastón hace 6 años en EEUU y informó de ello a la ONCE. "Estoy muy emocionado porque ya tenemos este bastón en España que nos va ayudar a mejorar nuestra calidad de vida y a que la sociedad reconozca a las personas sordociegas".
Elena Valenciano, presidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo ha puesto el broche final a esta presentación. "Este bastón es una palanca para mover el mundo y el punto de apoyo es la propia sociedad. Es la sociedad la que tiene que convertirse en un bastón rojo y blanco para que las personas sordociegas puedan ser libres".
El 'nuevo bastón' rojo-blanco es un símbolo ya aceptado en muchos países como el símbolo identificativo de las personas sordociegas, así como definido por la Federación Mundial de Sordociegos (World Federation of the Deafblind- WFDB), sin concretar el diseño en cuanto a disposición y tamaño de las franjas rojas. En España se ha recomendado que los tramos de color rojo se sitúen, empezando desde la parte inferior del bastón, en el segundo y cuarto tramo del mismo.