Tania Sánchez ha sido portada nacional en prensa, radio y televisión por ser la compañera sentimental del líder de Podemos, Pablo Iglesias, porque de otra manera no se entiende que una diputada regional, en conflicto con su ya ex partido Izquierda Unida, haya acaparado la atención general en todo el país. Tiene 36 años y reconoce que lleva 12 viviendo, cobrando, de la política, aunque como declara en una entrevista concedida a El Mundo, antes hizo otras cosas, como poner copas en un bar. ¡Pues vaya cóctel más fuerte que le ha servido a Izquierda Unida!. Tania ha sido un caballo de Troya dentro de la coalición, una especie de franquicia de Podemos. Ha dejado a IU sin candidato a la Comunidad y ella se larga con la intención de crear un nuevo partido, que por sí solo no tendría posibilidades electorales, salvo que se una a Podemos, que es lo que subyace en el fondo de sus intenciones. Ya sea como Ganemos, o con otras siglas, la izquierda radical será una oferta electoral importante en el Ayuntamiento de Madrid. Y en ello pone Tania toda la pasión.
En el año 1979, primeros comicios municipales democráticos, UCD Ganó las elecciones en la capital, pero la alianza de PSOE y PCE hicieron alcalde a Tierno Galván. Ahora podemos estar ante una situación parecida: que las elecciones las gane el PP, pero que no pueda gobernar, porque si la izquierda tiene posibilidades de una mayoría, se aliará para hacerse con el gobierno del Ayuntamiento de Madrid. Que nadie dude de que si esa posibilidad existe, PSOE, Ganemos, Podemos e Izquierda Unidad, pese a sus diferencias, cohabitarán en la casa común de la izquierda. Todo sea por impedir que haya un alcalde del PP. Depende también de los resultados electorales de UPyD, que podría impedir el ascenso de la izquierda al poder, pero hay que tener en cuenta que el partido de Rosa Díez no pasa por su mejor momento. Queda mucha tela por cortar, empezando por la demora de Mariano Rajoy en nombrar a los candidatos de su partido, algo que ya tenía que estar resuelto.