En las últimas temporadas se han estrenado algunos espectáculos que podríamos calificar como "itinerantes". Quiero decir que se presentan en una sala y, si tienen éxito, van buscando huecos en otras hasta agotar el tirón.
Además, se realizan con elencos muy extensos para poder realizar otros trabajos simultáneamente. Dos ejemplos elocuentes son "Los miércoles no existen" y "La caja". Este último se instala ahora en el Arlequín-Gran Vía.
Gabriel Olivares, que tiene como director cuatro montajes en la cartelera madrileña, estrenó esta comedia en el Lara hace más de un año. Algunos de los primeros actores permanecen. Esta vez disponen de un escenario más amplio en el que desarrollar la idea de Olivares para esta comedia.
"La caja" tiene un argumento sencillo. Antonio tiene que mudarse y pide a varios amigos que le ayuden a empaquetar sus cosas para hacer el traslado. A la llamada acude un grupo muy numeroso y voluntarioso. Pero ¿han ido a ayudar en la mudanza? Ésta no acaba nunca y en la confusión los amigos aprovechan para ajustar cuentas pendientes. Todo con un ritmo endiablado de vodevil. Pero el director hace una propuesta minimalista de la puesta en escena, huyendo del tresillo y de las puertas tradicionales. Así permite un doble juego de los actores dentro y fuera de la acción. Y les obliga a un esfuerzo físico extenuante.
El texto original es de Clement Michel -su primera comedia- y ha sido adaptado al castellano por Beatriz Santana y el propio Olivares. El elenco completo está integrado por Javier Martín, Raúl Peña, Daniel Gallardo, Leticia Etala, Ángel Peraba, Eva Higueras, Mónica Vic, Iván Bilbao y Bianca Kovacs.