El pasado día 2 de marzo se cumplieron diez años de la muerte del dramaturgo Alberto Miralles. Para recordarle, sus amigos y compañeros de la Asociación de Autores de Teatro (de la que fue co-fundador) le han rendido homenaje en el teatro Muñoz Seca. En él estrenó en 1998 su comedia "Píntame la eternidad". El empresario Enrique Cornejo entregó la viuda del escritor, Carmen Hierro, la reproducción de la placa que se instalará en el patio de butacas del teatro para recordar a Miralles.
Un grupo de compañeros, entre los que se encontraban Pepa Sarsa, María José Alfonso, Miguel Rellán, Eva Higueras y Manuel Galiana, leyeron fragmentos de obras del malogrado autor con dirección de Luis Maluenda.
Alberto Miralles, ilicitano de nacimiento, se estableció definitivamente en Madrid el año 1976, tras haber pasado por Barcelona. Poco después comenzó a estrenar y dirigir en los teatros de la Capital. Algunas de las obras vistas en Madrid fueron Céfiro agreste, El laberinto del teatro, El trino del diablo, El jardín de nuestra infancia, Comisaría para mujeres, Píntame la eternidad y ¡Hay motín, compañeras! Dirigió en ocasiones sus propios textos pero también los de autores contemporáneos, como Martínez Mediero y Alonso de Santos.
Durante un año estuvo luchando contra un cáncer de pulmón que, finalmente, le venció el 2 de marzo de 2004. Tenía entonces setenta y cuatro años