La delegada de Obras y Espacios Públicos de Madrid, Paz González, negó este miércoles cualquier responsabilidad del Ayuntamiento en las irregularidades de las obras que Unión Fenosa comenzó el pasado lunes en la plaza del Alamillo, asegurando que la compañía tenía el permiso municipal pertinente y que el Consistorio no tiene obligación de recordar a cada operadora las licencias que ésta debe solicitar para cada proyecto. También señaló que, en el caso de San Blas, se avisó a todos los vecinos de las obras, y mencionó varios aspectos positivos que, a su juicio, se derivarán del soterramiento del tranformador en la zona.
Así, la edil popular explicó que las actuaciones por parte de Unión Fenosa con respecto a su área de Gobierno son "impecables". "En lo que se refiere a la licencia municipal, que corresponde a mi área de responsabilidad, todo está impecable: solicitaron el permiso de actuación y les fue concedido", indicó González.
Si la compañía no pidió las otras licencias necesarias para acometer tales trabajos, González recordó que eso no es responsabilidad del Ejecutivo municipal. "Cada operador que actúa en la vía pública sabe cuáles son y tiene la obligación de solicitar todas las licencias pertinentes a las entidades o instituciones que corresponda", explicó González, que desconocía si "Unión Fenosa ha realizado esos trámites con respecto a los organismos correspondientes de la Comunidad de Madrid".
De momento, los trabajos que Unión Fenosa tenía proyectados han sido paralizados por la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid hasta que se efectúe el pertinente informe, ya que la plaza del Alamillo está considerada Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zona Arqueológica y, por tanto, toda obra que se efectúe en esa zona ha de tener las licencias tanto del Ayuntamiento como de la Comunidad de Madrid.
El transformador de San Blas
A su vez, el Ayuntamiento ha asegurado que se avisó a los vecinos de las obras de soterramiento de un transformador eléctrico que Unión Fenosa está llevando a cabo en el distrito de San Blas, y que además esta actuación es beneficiosa para todas las personas que viven en la zona.
Paz González explicó que "ya en la pasada legislatura se contactó con los vecinos de la zona a través de la Junta Municipal de Distrito, y se les informó de la intención de Unión Fenosa de soterrar los cables eléctricos y un transformador". La edil, que no descartó que "algún vecino" no se hubiera enterado de las obras" reiteró que esta actuación es beneficiosa porque retira los tendidos aéreos de las calles, elimina obstáculos de la vía pública y racionaliza la distribución eléctrica y mejora el servicio que se presta por parte de las compañías".
La retirada de cables de la vía pública es además parte del programa electoral con el que el Partido Popular concurrió a las pasadas elecciones municipales del 27-M. "En virtud de ello, se tramitaron las licencias correspondientes y Unión Fenosa pidió el permiso necesario a la Comunidad de Madrid", explicó la concejala. Tras ello, su área de Gobierno estableció "unos criterios de organización y de colocación del transformador".
Además de soterrar los cables, la instalación de un transformador permitirá reducir la tensión de 380 a 220 w. "La energía eléctrica se transporta en alta y media tensión porque así es más barato, pero luego se reduce a 220, que es lo que tenemos en nuestras casas", explicó González, que añadió que "cualquier edificio moderno tiene ya un espacio destinado a un centro de transformación, y la única diferencia aquí es que ese elemento se colocará en la vía pública o en algún solar de titularidad municipal, lo cual también está permitido por las normas".