Expedientes X en Policía Municipal
martes 28 de mayo de 2013, 00:00h
Actualizado: 10/06/2013 12:31h
Prefiero empezar con un pregunta directa para ustedes, la misma que me he formulado yo con preocupación para dar forma a esta breve tribuna. ¿No son ya demasiados los 'expedientes X' que deterioran y ensombrecen la imagen de la Policía Municipal de Madrid ahora que, jugadas del azar, cumple su 175 aniversario? Otra pregunta más: ¿Qué está ocurriendo en este Cuerpo tradicionalmente dedicado a labores de policía administrativa en el ámbito local, hoy modernizado con competencias en materia de preservación de la seguridad ciudadana e incluso de policía judicial, a través de un convenio con la Delegación del Gobierno y los juzgados madrileños, competencias que apuntan directamente a la preservación de derechos constitucionales de primer rango, qué está ocurriendo para que su imagen haya caído en picado sin que nadie lo remedie?
Y es que se suceden en los medios de comunicación noticias alarmantes, expedientes X sin resolver que dañan y deterioran al Cuerpo y al mismo Ayuntamiento de Madrid: el robo o extravío de armas en el Museo de Policía Municipal, el tiro al blanco en una pared del parking de la Plaza del Carmen que a punto estuvo de acabar en tragedia en lo que presuntamente fue una fiesta entre agentes, la detención por efectivos de la Guardia Civil de un sargento municipal en dependencias de la unidad del distrito de Villaverde, el extraño caso de las furgonetas espías y las especulaciones sobre seguimientos a concejales y policías a cargo de un desconocido servicio de inteligencia de la Policía Municipal y/o de su unidad de asuntos internos, por no hablar de la convocatoria de una oposición para subinspectores inconclusa desde el año 1994.
Realmente estamos ante sucesos extraordinarios, anormales y no suficientemente explicados, preocupantes expedientes X como subrayaba al principio, que empañan la imagen del Cuerpo y la meritoria actuación en la calle de sus efectivos siempre apreciada por la ciudadanía. Obedecen al enrarecimiento y la crispación del clima de convivencia y trabajo que ha arraigado en la policía municipal, con una cadena de mando deslegitimada ante el grueso de agentes que prestan su servicio en la calle en permanente estado de frustración. La gestión del Partido Popular ha convertido la cadena de mando en una cadena de favores políticos (lo he afirmado en distintas ocasiones en el Pleno del Ayuntamiento), y la credibilidad de sus actuaciones ha quedado seriamente en entredicho después de los trágicos hechos ocurridos en el Madrid Arena, donde ni siquiera se ponen de acuerdo en la transmisión de órdenes para el diseño del dispositivo desplegado y la fijación del nivel de riesgo del evento, que resultó a todas luces insuficiente.
Termino con más preguntas: ¿A qué esperan la alcaldesa Ana Botella y el delegado de Seguridad y Emergencias para tomar medidas ante esta situación? ¿La solución para ellos es la guerra abierta con la Delegación del Gobierno y la presunta tapada para la candidatura del PP a la Alcaldía de Madrid, la señora Cristina Cifuentes, en relación con las competencias en materia de seguridad en el caso Madrid Arena? Ellos a lo suyo. Y de la ciudad, su verdadera responsabilidad, ¿quién se ocupa?
Pablo García-Rojo.
Concejal del Grupo Municipal Socialista de Madrid.