"El 30 por ciento de las plazas de la Agencia para la Reinserción y Reeducación del Menor Infractor (ARRMI) no se están utilizando". Así lo ha dicho este martes el consejero de Presidencia y Justicia, Salvador Victoria. Dice que se debe a que los menores no vuelven a delinquir y a que los jueces interponen menos medidas de internamiento.
Durante una clase de cocina impartida por el
chef Juan Pozuelo a un grupo de jóvenes infractores, Victoria ha comentado que la Consejería estudia un "redimensionamiento" de la red de centros de la ARRMI. Este organismo, que fue puesto en marcha por el Gobierno regional en el año después de que se aprobara la
ley de responsabilidad penal del menor, cuenta con un
presupuesto para 2013 de 42 millones de euros con plazas para 339 menores que hayan delinquido. "La red ya no es tan necesaria en número", ha sostenido el consejero.
Madrid ha conseguido que nueve de cada diez jóvenes que pasan por estos centros no reincida. Una de las vías que utilizan es la de la formación laboral. Según datos facilitados por la Comunidad, en 2012 se impartieron 1.735 acciones formativas (orientación, entrevistas, cursos...) a las que asistieron 605 menores y pudieron materializarse 195 contratos de trabajo. Este martes el consejero ha asistido a un curso de camarero de sala, puesto en marcha en colaboración con la cadena de restaurantes Pizza Jardín y la Asociación GINSO.
Los jóvenes han cocinado unas hamburguesas para los asistentes, además de explicar el protocolo de camarero (cómo recibir al cliente, dirigirse a él y atenderle) o todos los conocimientos necesarios sobre el servicio de restauración, como por ejemplo aprender a limpiar los alimentos, distinguir los tipos de platos, mantelerías y cubertería, decorar mesas... "Este tipo de cursos aumentan la autoestima porque ven que son capaces de ganarse la vida por sí mismos", concluyó Victoria.