La segunda semana de huelgas en Iberia contra el plan de ajuste, que supondrá la cancelación de casi 1.300 vuelos de las aerolíneas del grupo, ha comenzado este lunes con normalidad, han señalado fuentes de la compañía aérea.
Los
servicios mínimos "se están cumpliendo", han añadido las fuentes, que han destacado que hasta las 09.00 Iberia había operado 43 de los 142 que tiene previsto.
Entre el 4 y el 8 de marzo, el grupo
Iberia va a cancelar casi 1.300 vuelos, de los que unos
400 corresponden a la aerolínea de cabecera,
100 a Iberia Express,
316 a Vueling y
434 a Air Nostrum.
Iberia
ha reubicado a 38.000 de los 40.000 pasajeros afectados por la huelga de esta semana, y los 2.000 que no han podido ser acomodados podrán optar por cambiar la fecha del billete o solicitar el reembolso.
La cifra es inferior a la de 70.000 de la primera semana de huelga entre el 18 y el 22 de febrero, a lo que contribuye, según fuentes de la aerolínea, que
los viajeros han tenido más tiempo para evitar viajar los días con paros y que la compañía aérea tiende a anular los vuelos con menor ocupación.
Iberia presentó
el pasado 12 de febrero un expediente de regulación de empleo (ERE) para 3.807 personas, el 19 por ciento de su plantilla, tras fracasar la negociación del plan de reestructuración presentado en noviembre.
Los sindicatos han respondido al plan con la convocatoria de
la mayor huelga de la historia de la compañía, quince días de paros en tres tandas de cinco.
El Gobierno ha nombrado un mediador el conflicto, Gregorio Tudela, quien se espera que presente esta semana una propuesta, tras haber recibido por separado en los últimos días a la dirección y a los sindicatos para recoger sus puntos de vista sobre la situación.
Protestas en la T4
Donde más movimiento se ha vivido ha sido en la T4, donde cerca de 4.000 trabajadores de Iberia se han concentrado, convocados por los sindicatos representantes de los colectivos de tierra y tripulantes de cabina (TCP) a los que
se ha sumado el sindicato de pilotos Sepla, para protestar.
Los trabajadores han partido en una marcha desde la nueva zona industrial situada en la carretera de La Muñoza, y otra desde Barajas, hasta confluir en la zona de llegadas de la terminal de Barajas. Aunque para esta segunda semana de huelga los sindicatos habían acordado con la delegación de Gobierno poder reunirse en el vial de autoridades de la T4, finalmente
los trabajadores se han ubicado por todas las plantas de la terminal, a excepción de la zona de embarque y restauración y tiendas, y los mostradores y zona de facturación de Iberia, rodeados por agentes de la policía.
Aparte de unirse el sindicato de pilotos Sepla como convocante, más de 600 TCP's de British Airways, llegados de Reino Unido, se han unido a la protesta, así como un grupo de trabajadores de Air Nostrum y el sindicato CGT. Los manifestantes, que portaban pitos, tambores y bocinas, gritaron consignas contra la fusión de Iberia y BA defendiendo que "sí se puede", garantizar la viabilidad de la aerolínea.
Un grupo de los trabajadores criticó las "mentiras del PP" y durante la protesta se llegaron a lanzar petardos en el exterior de la terminal así como en las puertas e incluso en el interior. Ataviados con camisetas de Iberia, pancartas y banderas de España, los trabajadores acusaron a la dirección de IAG, 'holding' resultante de la fusión entre Iberia y BA, del
"desmantelamiento de Iberia" y del "terrorismo laboral" que a su juicio se está llevando a cabo y lamentaron que desde la directiva de la compañía española se ceda ante las presiones de los británicos.
Así, los trabajadores abogaron por continuar con las protestas hasta que la directiva "entre en razón", y considere las reducciones salariales y otras propuestas ofrecidas por la parte sindical con el fin de
evitar los 3.807 despidos contemplados en el plan de reestructuración propuesto por Iberia.
Los sindicatos de Iberia ya advirtieron durante la primera semana de paros que "intensificarían" las protestas y no descartan
ampliar la huelga a Semana Santa y días posteriores, sino se alcanza un acuerdo antes del 14 de marzo, fecha en la que Iberia comenzaría a aplicar el ERE, y que coincidiría también con el 'descuelgue' del convenio colectivo que se produciría el próximo 15 de marzo.