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Nadie quiere dejar sus plantas solas en casa mientras está de vacaciones

El resort de las plantas

El resort de las plantas

jueves 14 de julio de 2011, 00:00h
Actualizado: 17/07/2011 20:30h
Los amantes de la plantas antes de irse de vacaciones siempre intentan buscar a alguien de confianza para que se encargue de ellas mientras están fuera. Aunque desde hace unos años ya no les hace falta 'molestar' a un familiar o vecino. En el hospital de plantas de Pozuelo las cuidarán y mimarán como nadie.
Dependiendo de la especie que se lleve a este espacio, recibirá un tipo u otro de tratamiento. Las hortícolas o plantas de huerto viven durante las vacaciones de sus dueños en el nuevo invernadero, el último espacio que se ha habilitado en este hospital, y reciben un seguimiento más exhaustivo durante su estancia. En cambio, los ficus, potos o los vegetales que cuidan los niños durante el curso escolar en el colegio se destinan a un invernadero más sencillo, al no necesitar tanta asistencia. Asimismo, existe también otras especies que van directamente al humbráculo, principalmente las plantas de interior, que al dejarlas en el exterior crecen mucho más rápido y se recuperan con mayor velocidad en caso de estar enfermas. "Tras estudiar el caso, cada planta recibe la atención que necesita en cada momento", comenta el Oscar Domínguez, el fitopatólogo de este centro.

Toda persona que quiera dejar su planta en este resort puede hacerlo sin ningún problema, pero llamando previamente (91 351 26 41), ya que "puede haber plantas que no necesiten estar aquí", afirma Antonio Cano, el coordinador del Aula de Educación Ambiental de Pozuelo, de la que forma parte este hospital. "En función de la especie, les damos unas recomendaciones muy sencillas para cuidarlas desde casa. Hay algunas que pueden estas más de 15 días sin sus dueños". No obstante, si están enfermas o son especies delicadas como los bonsáis o las orquídeas las acogen en este hospital. En caso de decidirse por llevarlas a esta instalación puede hacerlo cualquier miércoles del año en horario de mañana, aunque "si no puede hacerlo porque trabaja, la puede traer el resto de días de la semana en horario de mañana, pero tienen que llamar antes", explica el responsable.

Los meses de julio, agosto y septiembre son los que más ejemplares reciben, coincidiendo con las vacaciones estivales de muchos amantes de las plantas. Hasta el punto de juntar a más de 3.000. "Mucha gente tiene miedo a dejar sus plantas solas en casa, pero hay muchas de ellas que pueden subsistir más de 15 días sin el cuidado de sus dueños", explica Domínguez, "por tanto, no es necesario que se traigan al hospital".

Voluntarios y amantes de las plantas
El perfil de los cuidadores voluntarios es: una persona adulta, en su mayoría jubilados o en paro, que ha decidido dedicar su tiempo libre a cuidar las plantas de otras personas, mientras estas están de vacaciones. Aunque también ayuda, y cada vez más, gente joven, entre ellos, estudiantes de ciencias ambientales. La mayoría de ellos viven en Pozuelo, aunque la colaboración está abierta a cualquier persona de la Comunidad de Madrid. En total, en este hospital de plantas trabajan 16 personas y dedican ocho horas semanales a cuidar a estos vegetales. "El miércoles es el día que se reúne todo el grupo y trabajan de forma conjunta, aunque puntualmente si ha quedado algo por hacer en el aula vienen a terminarlo en otro momento", explica el fitopatólogo.

Los 'trabajadores', muy ilusionados con la idea de echar una mano en el aula y cuidar las plantas de las personas que lo necesitan, valoran "muy positivamente" esta iniciativa y se muestran orgullosos de poder contar con un lugar como este para desarrollar sus conocimientos de jardinería. "Aquí podemos ampliar nuestra formación y conocer más a fondo las plantas", comenta Luis, uno de los voluntarios. Podar las plantas, sacar semillas, hacer esquejes, acondicionar el río, hacer minijardines y jardines verticales, así como colaborar con el mariposario, son algunas de las labores que desarrollan estos voluntarios. No obstante, no solo viven el aula, sino que muchos de ellos aplican los conocimientos que reciben a sus jardines. "Una forma de interrelacionar gestión ambiental, con participación, sensibilización, educación ambiental y las emociones", comenta Cano.

Para ser voluntario de este hospital simplemente hay que acercarse al Aula de Medio Ambiente, ubicada en la calle del Monte Bajo s/n (Húmera), cumplimentar una hoja para hacerle un seguro y estipular junto a la organización un horario de trabajo. Después de este pequeño trámite, podrá formar parte ya de esta iniciativa.

El único del mundo
El hospital de plantas de Pozuelo es el "único espacio de estas características que existe en el mundo", asegura Cano, quien ha estado indagando sobre este dato y no ha encontrado ningún espacio en todo el planeta como el que gestiona. "Un orgullo para la localidad, al tener estos recursos a disposición de todos los vecinos", afirma la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Pozuelo, Mónica García. El centro, financiado a través de convenios con empresas, voluntarios y participantes, nació con la idea "de enfocarnos principalmente a la educación escolar, pero ha crecido tanto que la edad de las personas que ahora colaboran oscila entre los 5 años, que empiezan a venir con el colegio o con la familias, hasta los 75 años, que siguen trabajando aquí como voluntarios", comenta la edil.

Un espacio que nació hace diez años fruto de la casualidad. Desde el Aula de Medio Ambiente se organizó un curso de viverismo con el Plan FIP de la Comunidad de Madrid en el que se pedían plantas enfermas a los vecinos para tratar y analizar las enfermedades más habituales. "Recibimos tantos ejemplares y tuvo una acogida tan buena", explica Cano, "que alguien hizo durante el curso el comentario 'esto parece un hospital de plantas' y decidimos crear un servicio permanente de cuidado de plantas". De aquí el nombre.
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