El próximo sábado 12, a las 12 del mediodía (el 12 del 12 a las 12), los trabajadores y trabajadoras de este país, y de esta región, vamos a llevar a cabo una movilización general, que va a tener lugar entre Atocha y la Puerta de Alcalá, como culminación de una campaña informativa de asambleas y actos públicos que supone un punto y seguido de la lucha sindical frente a una crisis económica cuyas consecuencias las esta sufriendo, casi en exclusiva, la clase trabajadora.
Esta convocatoria de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras es una indignada protesta y una denuncia pública contra la constante y masiva destrucción de empleo y contra el aumento y extensión de una precariedad laboral que, como el paro, afecta ya a todos los sectores productivos y económicos.
De igual manera nos movilizamos ante la que es, seguramente, la peor consecuencia del actual y convulso estado de cosas, y que no es otra que el desvergonzado aprovechamiento de que se están valiendo algunos empresarios para empeorar y precarizar las condiciones laborales bajo el chantaje de que las cosas pueden llegar a ser más difíciles todavía.
Por eso el lema de la movilización es explícito al respecto, “Que no se aprovechen de la crisis”, que nadie se aproveche de ella, nunca y en ningún caso, pero menos aún cuando esta profundísima convulsión internacional, económica y financiera, ha derivado en una crisis social que están padeciendo los que nada tienen que ver con su origen ni con las causas especulativas —y delictivas— que han dado lugar a la misma.
Esto exige un respeto entre los agentes sociales que, hasta ahora, no están teniendo hacia los trabajadores y los sindicatos unas cúpulas patronales que deberían de entender —y de ahí la necesidad de una reforma empresarial— que el llamado factor trabajo no es un coste más, sino, muy al contrario, la mejor, más útil, productiva y rentable inversión que se puede hacer en una empresa, la mejor que pueden hacer los empresarios que de verdad respeten las relaciones laborales y, en consecuencia, se respeten a sí mismos.
Planteamos, por tanto, un diálogo en el que nos involucremos los agentes sociales y las distintas Administraciones Públicas y en el que todos tengamos una actitud responsable y de acuerdo a las necesidades, reclamaciones y exigencias de la ciudadanía.
Pero nada de ello será posible si las patronales no quieren arrimar el hombro ante las dificultades colectivas, sino aprovecharse de ellas para llevar adelante sus viejas propuestas de abaratamiento del despido y de precarización del mercado de trabajo bajo la engañosa fórmula de unas llamadas “reformas laborales” que no pueden ocultar su verdadero propósito de convertirse en unos muy reales recortes laborales.
Nos movilizamos el 12 del 12 a las 12, porque son los trabajadores los que ven precarizadas sus condiciones de trabajo, porque son los trabajadores a los que se les rebajan los salarios, son los trabajadores los que sufren los accidentes laborales, son los trabajadores los que pierden su empleo y se van al paro, son los trabajadores los que agotan sus prestaciones y subsidios y son los trabajadores en paro los que, hoy por hoy, no encuentran nuevos trabajos.
Por todas estas causas nos movilizamos ahora. Y también porque, en lo que tiene que ver con la Comunidad de Madrid, esta situación general se ha visto agravada por la inacción del Ejecutivo autonómico que parece desentenderse de los problemas de los madrileños y madrileñas haciendo dejación de sus responsabilidades.
La cifra de 448.224 trabajadores desempleados que hay en nuestra región, según los datos del paro registrado de finales de noviembre, 117.785 más que hace un año, representa nada menos que un aumento del 35,6% en este periodo en Madrid —6,2 puntos más que en el conjunto de España—, todo lo cual requiere de un radical cambio de rumbo de las políticas privatizadoras y neoliberales del Gobierno regional que son las que, a nivel internacional, han sido precisamente las causantes de los problemas del presente.
Porque el trabajo, el trabajo decente para todos, es, tiene que ser, lo primero, las trabajadoras y trabajadores españoles y madrileños vamos a salir a la calle el sábado día 12 del 12 a las 12, para empezar a poner fin a una situación de la que no siendo en absoluto responsables, sí estamos dispuestos, con nuestras propuestas, a encontrarle salidas y soluciones.