Miles de docentes, estudiantes y familias de todas las etapas educativas (desde Infantil hasta la universidad) se han manifestado este domingo en Madrid para rechazar los recortes en la educación pública y denunciar lo que consideran un abandono institucional por parte de la administración regional.
La movilización, convocada por distintas plataformas bajo el lema ‘Salvemos la educación pública’, partió a las 12:00 horas desde Atocha y recorrió el centro de la ciudad hasta la Puerta del Sol, frente a la Real Casa de Correos, sede del Gobierno autonómico.
Durante la marcha se escucharon consignas como “¡La uni no se vende, la uni se defiende!”.
Los organizadores señalan problemas estructurales del sistema educativo, como la falta de recursos, la sobrecarga del profesorado y el deterioro de diversos servicios. También denuncian la reducción de personal administrativo, el aumento de ratios en las aulas y unas condiciones laborales marcadas por salarios bajos y jornadas extensas.
En el ámbito de la Formación Profesional, también advierten de dificultades para acceder a prácticas, mientras que en educación especial alertan de carencias que afectan a estudiantes con necesidades específicas.
Asimismo, durante la manifestación han apuntado a una situación de infrafinanciación en las universidades madrileñas que, aseguran, se prolonga desde hace más de diez años.
Los convocantes sostienen que el incremento de la demanda educativa no ha ido acompañado de un refuerzo proporcional de los recursos, lo que estaría generando presión sobre el sistema en términos de personal, infraestructuras y servicios.
La protesta, además, coincide con la huelga indefinida de educadoras infantiles iniciada el pasado 7 de abril, cuyas reivindicaciones incluyen mejoras salariales, equiparación de condiciones laborales y mayor financiación para los centros.
En la manifestación han participado también representantes políticos como Manuela Bergerot e Isa Serra, quienes mostraron su apoyo a las demandas de la comunidad educativa.
Las organizaciones convocantes han finalizado la marcha haciendo un llamamiento a la ciudadanía para defender la educación pública como un pilar esencial del desarrollo social y advirtiendo de que mantendrán las movilizaciones ante lo que consideran un proceso continuado de deterioro del sistema.