www.madridiario.es
Juicio por el triple crimen de Morata de Tajuña
Juicio por el triple crimen de Morata de Tajuña (Foto: Europa Press)

Vecinos de las hermanas asesinadas en Morata les advirtieron que eran víctimas de una “estafa del amor”

viernes 24 de octubre de 2025, 16:15h
Actualizado: 28/10/2025 16:21h

El juicio contra Dilawar Hussein, acusado del asesinato de los tres hermanos en Morata de Tajuña, se ha retomado este viernes con la declaración de varios conocidos de las víctimas que alertaron meses antes del crimen de que las mujeres habían caído en una “estafa del amor”. Sospechaban de los movimientos de dinero que realizaban y de las peticiones de grandes sumas a conocidos, y temían que “a alguien se le pudiera cruzar el cable” por las deudas acumuladas.

Durante la sesión de hoy, varias testigos han relatado que las víctimas pedían dinero constantemente, asegurando que era para una supuesta ONG. Una vecina contó que llegó a prestarles 36.000 euros que nunca recuperó. “No paraban de pedir dinero. Nos decían que era para una ONG de Camboya”, declaró. Otra conocida, que también les prestó 24.000 euros, explicó que incluso tuvo que pedir un préstamo para ayudarles y que temía que “alguien se les cruzara el cable” por las deudas.

Otra de las mujeres que las conocía afirmó que intentó advertirles: “Les dije que habían hecho una bola tan grande que no iban a poder salir”.

Un peluquero de Morata, amigo de las fallecidas, también testificó que las hermanas le alquilaron una habitación al acusado y que él mismo les recomendó “tener cuidado”. “Les alerté de la estafa y creían que estábamos locos”, recordó.

De la deuda al crimen

La investigación determinó que el móvil del triple crimen fue la deuda de 60.000 euros que las hermanas mantenían con el acusado, a quien entregaban dinero desde el locutorio que regentaba. Las víctimas habían sido engañadas por unos falsos militares estadounidenses destinados en Afganistán, a quienes enviaban dinero como parte de una estafa amorosa.

Por esa deuda, Hussein llegó a agredir a una de ellas con un martillo en 2023, lo que motivó una orden judicial de alejamiento.

El 17 de diciembre de 2023, el acusado escaló el muro de la vivienda de las víctimas y las golpeó con una barra de hierro, causándoles la muerte. Días después, prendió fuego a los cuerpos, que fueron hallados apilados y calcinados en su domicilio de la Travesía del Calvario, tras la denuncia de los vecinos por su desaparición.

La Guardia Civil descubrió los cadáveres a finales de enero, y Hussein fue detenido el 22 de enero de 2024, tras confesar el crimen.

Los informes periciales concluyen que el acusado presenta un trastorno de personalidad con rasgos paranoides, aunque sus capacidades intelectivas estaban solo levemente afectadas en el momento de los hechos. Está previsto que declare el próximo lunes o el martes.

El fiscal solicita 36 años de prisión por tres delitos de homicidio y uno de quebrantamiento de condena, con una atenuante por alteración psíquica. La defensa, por su parte, pide siete años y medio de cárcel, al apreciar las atenuantes de confesión, arrebato y trastorno psicológico.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios