Este miércoles, Inma Sanz, vicealcaldesa de Madrid y alcaldesa en funciones, ha visitado junto a la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, y el concejal de Barajas, Juan Peña, el Palacio de los duques de Osuna, cuyas obras de rehabilitación ya han finalizado.
Este inmueble, sito en el parque de El Capricho, será a partir del primer semestre de 2027 un museo. Tras estos primeros trabajos, llega ahora el proceso de musealización. “Con esta intervención, el Ayuntamiento de Madrid concluye la recuperación arquitectónica de uno de los conjuntos patrimoniales más singulares de la ciudad. Se trata de un edificio, situado en el parque de El Capricho y declarado Bien de Interés Cultural, que es de titularidad municipal y que se integrará en la red de museos del Ayuntamiento como espacio dedicado a la historia de la finca, sus promotores y el contexto ilustrado del Madrid de los siglos XVIII y XIX”, ha explicado Sanz.
Con una inversión de seis millones de euros, el Ayuntamiento ha rehabilitado el espacio en dos fases: primero, abordando la restauración de fachadas, cubiertas y estructura y, después, centrando los trabajos en adecuar el interior, restaurar las salas históricas llevar a cabo las instalaciones necesarias para que pueda desempeñar un futuro uso cultural.
"Destaca especialmente la recuperación de las pinturas de los techos en los gabinetes del duque y la duquesa, así como la rehabilitación del suelo original del comedor de gala, que reproduce el emblemático mosaico de Issos, encontrado en Pompeya. Este último espacio se ha tratado de recuperar tal y como estaba en el siglo XVIII en lo que a colores, paredes y techos se refiere", recalcan desde el Consistorio.
El Palacio de los Duques de Osuna
María Josefa Pimentel Téllez-Girón, la IX duquesa de Osuna, impulsó la creación de este edificio para convertirloen un "refugio cultural y natural, donde confluyeran las corrientes intelectuales y estéticas más avanzadas de Europa", puesto que ella fue una de las mecenas más relevantes del país entre los siglos XVIII y XIX.
Además del palacio, que albergó tertulias, conciertos y teatro, "inspirada por los ideales de la Ilustración, (María Josefa Pimentel Téllez-Girón) diseñó un jardín de estilo romántico, con influencias francesas e inglesas, que incluía elementos como un laberinto, un casino de baile y un embarcadero".
En el diseño de este lugar, de tres plantas y sótano, participaron arquitectos como Mateo Guill o Antonio López Aguado o artistas como Juan Adán o José Pagniucci, así como Francisco de Goya, que realizó cuadros y grabados, entre ellos la serie Asuntos de brujas, que decoraba la biblioteca.
Para el futuro museo se han proyectado una presentación con explicaciones, objetos y documentación relacionada con la historia del lugar "y de sus propietarios, moradores y promotores, así como con las corrientes artísticas y de pensamiento vinculadas a su formación y desarrollo".