El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid celebró elecciones el pasado mes de diciembre, en las que se presentaron Tomás Merina y Manuel Martínez Selles.
Merina, ganador de los comicios, ha denunciado este martes que la Junta Directiva de la institución, presidida por Martínez-Selles, continúa percibiendo sueldos y dietas por valor de 50.000 euros mensuales, a pesar de tener su mandato caducado.
Según la última auditoría, el coste total que supusieron en 2023 los sueldos y dietas de los seis miembros de la Junta alcanzó los 640.000 euros. Tal como ha confirmado la asesoría jurídica del Colegio en respuesta a una solicitud de información de la lista Icomem para Todos, liderada por Merina, el equipo de Martínez-Sellés mantiene las mismas retribuciones de ejercicios anteriores.
El equipo de Merina ha hecho la siguiente crítica, "en consecuencia, el perdedor de las elecciones del pasado 17 de diciembre percibe un beneficio económico de la situación de bloqueo institucional que él mismo creó al impedir la toma de posesión de la candidatura ganadora"
Ante esta situación, Merina ha remitido una carta a la entidad bancaria con la que opera el Colegio para que sea conocedora de la situación y, en caso necesario, actué para proteger el patrimonio de los médicos y médicas de Madrid".
"Me veo en la necesidad de transmitirle la inquietud que nos crea el que una serie de personas, que tienen unas facultades de disposición caducas sobre los fondos del Icomem, estén disponiendo libremente de los fondos de la cuenta sita en esta entidad, más allá de los gastos fijos y necesarios que pueden considerarse imprescindibles", ha indicado en el escrito.
Y ha solicitado que se realicen "las acciones necesarias para corregir la situación de manera inmediata y una respuesta sobre las medidas que el banco tomará para corregir el error".
Asimismo, Merina ha instado a la administración del Icomem a extremar el control en la tramitación de pagos, limitándolos únicamente a aquellos “imprescindibles para el funcionamiento de la institución”.
El doctor también ha recordado que, según el artículo 19.1 de los estatutos del Colegio, los cargos directivos tienen un mandato máximo de cuatro años. Además, el artículo 18.8 establece que la nueva Junta Directiva debe tomar posesión en un plazo no superior a 45 días tras la proclamación oficial de los resultados. Ambas condiciones, denuncia, están siendo incumplidas.
Merina advierte de un “grave prejuicio”
"En consecuencia, el mandato de Martínez-Sellés y su equipo se encuentra doblemente caducado: pasaron más de cuatros años desde 2020, y más de 45 días desde el 17-D".
En esos comicios, la candidatura Icomem para Todos resultó ganadora con un 47 por ciento de los votos, y días después la Junta Electoral proclamó válidos los resultados, dando inicio al plazo estatutario para la toma de posesión. No obstante, la Comisión de Recursos anuló la candidatura de Merina antes de que esta pudiera asumir el cargo, generando un conflicto sin precedentes en la institución.
La anulación dio lugar a un proceso contencioso-administrativo impulsado por el equipo de Merina, que sigue abierto. Mientras tanto, denuncian que el Colegio "navega a la deriva en aguas desconocidas", con "una Junta Directiva con un mandato doblemente caducado se niega a abandonar el Icomem y niega cualquier opción de relevo mientras sigue percibiendo dinero por ocupar sus cargos".
Desde la candidatura de Merina se advierte de un “grave perjuicio” para el Icomem y sus colegiados, al tiempo que se denuncia la opacidad en la gestión. Se sienten "especialmente preocupados" por la falta de transparencia, "ya que el Colegio de Médicos de Madrid sigue sin publicar sus presupuestos para el año 2025, y se desconoce el estado financiero real de la entidad".
En este contexto, proponen medidas como la celebración de una Asamblea Extraordinaria o una toma de posesión parcial que permita "un relevo de poder acorde a los resultados electorales del 17 de diciembre, devolviendo al Colegio de Médicos a una situación de normalidad".
La Junta Directiva defiende su gestión y acusa a Merina de alarmismo
Por su parte, la Junta saliente del Icomem ha defendido que no ha aumentado sus retribuciones desde 2020. Al contrario, asegura haber adoptado medidas de contención del gasto, incluyendo reducciones salariales. Como ejemplo, señalan que la retribución bruta mensual de una Vocalía ha bajado de 1.208,32 euros en 2021 a 916,60 euros en la actualidad, una reducción superior al 24 por ciento.
"Estos datos son verificables y forman parte de los registros contables y presupuestarios del Colegio. Las retribuciones actuales siguen los mismos criterios y cuantías aprobadas en mandatos anteriores, sin haberse producido aumentos durante esta legislatura" ha recalcado la Junta, que acusa a Merina de ofrecer cifras "sin contexto y de forma alarmista" que confunden a la opinión pública y a los colegiados, y se alejan de cualquier análisis riguroso o técnico".
Además, ha recordado que el Icomem está sujeto a auditorías externas y que próximamente se presentarán los datos correspondientes a 2024, con toda la información económica y retributiva.
En un comunicado, la actual Junta ha expresado su "lamentar profundamente que, en lugar de confiar en los cauces judiciales abiertos a instancias del propio Merina, se recurra sistemáticamente a la difusión de acusaciones públicas que deterioran la imagen del Colegio y crean confusión entre los colegiados".
Finalmente, han advertido que se reservan el derecho a emprender acciones legales ante cualquier manifestación que atente contra el honor o el buen nombre de la institución o sus representantes. "Reiteramos nuestro compromiso con la transparencia, el respeto a la legalidad y la defensa del Icomem como institución al servicio de la profesión médica y de la sociedad", ha concluido.