La Comunidad de Madrid examinará los días 29 y 30 de abril a 280.000 alumnos para evaluar sus conocimientos con el objetivo de mejorar la calidad educativa en la región. Las pruebas se aplicarán, tal como establece la ley estatal, a los estudiantes de 4º de Educación Primaria y 2º de ESO, además de a aquellos que cursan 6º de Primaria y 4º de ESO, esto último por decisión del Gobierno regional.
Según el Ejecutivo madrileño, el propósito de esta medida, que se implementa en este formato por segundo año consecutivo, es evaluar el nivel de los estudiantes no solo al finalizar ambas etapas educativas, sino también en los cursos intermedios.
"Sus resultados permitirán a la Comunidad de Madrid atender los compromisos educativos de calidad, equidad y excelencia y detectar fortalezas y debilidades del sistema educativo para potenciar las primeras y corregir las segundas", ha explicado el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana.
Durante el curso 2024/25, todos los estudiantes de aproximadamente 2.000 colegios e institutos públicos, concertados y privados de la región que ofrecen estas enseñanzas llevarán a cabo las pruebas de forma simultánea, al igual que en el año anterior. Desde hoy, están recibiendo la resolución de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades con las directrices necesarias para su implementación.
El objetivo de estas evaluaciones consiste en verificar el nivel de dominio de las competencias esenciales en comunicación lingüística, lenguas extranjeras, matemáticas, ciencia, tecnología e ingeniería, así como en habilidades personales y sociales.
En las evaluaciones de Educación Primaria, se considerará el nivel de adquisición de competencias específicas en las áreas de Lengua Castellana y Literatura, Lengua Extranjera Inglés, Matemáticas y Ciencias Sociales. En cuanto a la Educación Secundaria Obligatoria, se evaluarán las materias de Lengua Castellana y Literatura, Lengua Extranjera Inglés, Matemáticas y Geografía e Historia.
La supervisión del desarrollo de la evaluación será realizada por los docentes de cada colegio e instituto, contando con el respaldo del personal de la Inspección Educativa y de la Dirección General de Bilingüismo y Calidad de la Enseñanza.
Cada centro tendrá la oportunidad de analizar los resultados alcanzados por sus alumnos en las diferentes etapas, utilizando este análisis para implementar planes que refuercen y mejoren el rendimiento académico en cada materia.