Salir de una relación suele ser un proceso cargado de emociones y, en muchas ocasiones, de conflictos innecesarios. Isabel Ferreiro, doctora en Derecho y especialista en mediación y resolución de conflictos, aborda este desafío en su libro 'Salida No Violenta: Guía para dejar una relación pacíficamente'. A través de una metodología clara y estructurada en 12 pasos, Ferreiro ofrece herramientas para evitar las discusiones y reducir los riesgos de enfrentamientos al momento de una separación. En su libro, sostiene que una salida pacífica es posible si se toma conciencia del proceso y se adopta una mentalidad enfocada en la calma y el respeto mutuo. "Es importante comprender que la discusión no nos lleva a ninguna parte. Si queremos salir de una relación, el camino debe ser la serenidad, no el enfrentamiento", afirma.
El origen del libro no fue casual. La autora explica que su propia experiencia y la de muchas personas cercanas fueron la semilla de esta obra. Durante más de 15 años, escuchó historias de relaciones conflictivas y procesos de separación marcados por la frustración, el resentimiento y el dolor. Pero fue un caso particular, el de una compañera que relató su situación en una conversación casual, lo que le hizo darse cuenta de la necesidad urgente de compartir su conocimiento y experiencia. Aquella ocasión, recuerda, respondió con tal claridad y determinación que una amiga le dijo que debía escribirlo. "Cuando volvi a casa, lo escribí de inmediato. Me di cuenta de que el problema es siempre el mismo: la dificultad para salir sin conflicto", relata.
Para Ferreiro, la normalización del conflicto en las rupturas es una de las principales razones por las que tantas separaciones acaban en disputas. Afirma que uno de los errores más comunes es asumir que discutir es una parte inevitable del proceso de separación. "El error, padre y madre de todos los errores, es creer que hay que discutir. En el momento de la salida, discutir es lo menos conveniente", asegura. Considera que la sociedad ha instaurado la idea de que el final de una relación debe ir acompañado de enfrentamientos, sin reconocer que este momento es cuando menos conviene entrar en disputas. A su juicio, el gran error es creer que es necesario enfrentarse para poder cerrar un ciclo, cuando en realidad se trata de un proceso que puede y "debe gestionarse de manera serena".
"La discusión no nos lleva a ninguna parte. Si queremos salir de una relación, el camino debe ser la serenidad"
Otro aspecto central de su propuesta es la identificación de patrones de manipulación en las relaciones. Muchas veces, explica, las personas caen en la trampa de los sacrificios inagotables, creyendo que renunciar a algo por el otro es una demostración de amor. Sin embargo, esta dinámica puede convertirse en un juego insaciable en el que siempre se demanda más, generando dependencia y frustración. "Para no ser manipulado, lo mejor es no manipular. La libertad que concedo al otro me la concedo a mí mismo", sentencia. Ferreiro insiste en que la clave para evitar ser manipulado es no manipular, entender que la libertad que se concede al otro es también la propia liberación, pues asumir el rol de controlador o carcelero es una carga emocionalmente desgastante.
El miedo a la reacción de la otra persona es una de las mayores barreras al momento de una separación. Ferreiro reconoce que el temor es natural y que no se trata de evitarlo, sino de actuar en consecuencia con él. "La reacción del otro no está en mi mano, pero lo que sí está en mi mano es no provocar con mi actitud", explica. Explica que prevenirse es fundamental y que, en la medida en que una persona evite encender la chispa del conflicto, será más fácil lograr una salida pacífica. Su postura es que, al no alimentar la confrontación, la otra parte perderá interés en mantener el enfrentamiento. La paciencia y la neutralidad juegan un papel esencial en este proceso.
Desde su experiencia en mediación, Ferreiro también cuestiona la eficacia de recurrir a profesionales cuando el conflicto ya está instalado. "Dos personas enfadadas no van a mediación. Quieren discutir, quieren perjudicar", afirma tajante. En este sentido, 'Salida no violenta' propone que sea la propia persona la que lidere el proceso de salida de manera individual. La clave está en tomar las riendas de la situación sin esperar que la otra parte también lo haga, pues con un solo individuo que decida no entrar en el juego del conflicto, la tensión se reduce de manera drástica.
"Salir cuanto antes es mejor. Cada día que pasa en una relación indeseada nos desgasta más"
Las estrategias que plantea en su libro se basan en la idea de minimizar el contacto de manera progresiva y responder sólo cuando sea necesario. "Es fundamental no tomar la iniciativa de contacto, sino responder de manera breve y asertiva", recomienda. La comunicación, sostiene, debe ser lo más breve y asertiva posible, evitando las provocaciones y manteniendo un talante de humildad. Otro aspecto que enfatiza es la importancia de no mostrar felicidad o avance inmediato tras la separación, ya que esto puede generar reacciones negativas en la otra persona y obstaculizar el proceso de salida pacífica. Considera que este tipo de precauciones ayudan a desactivar los posibles enfrentamientos y reducen las posibilidades de conflictos posteriores.
Para aquellos que sienten temor al dejar una relación, Ferreiro ofrece un consejo directo: prepararse bien, anticipar las posibles consecuencias y dar el paso. "Salir cuanto antes es mejor. Cada día que pasa en una relación indeseada nos desgasta más", advierte. Explica que postergar la salida solo hace que el proceso de recuperación sea más difícil y que, a largo plazo, la situación puede tener más riesgo. Su mensaje final es claro: "Ejercer el propio poder, desarrollar la autonomía emocional y salir en paz es posible. Solo hay que dar el primer paso".
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