El juez de Instrucción número 51 de Madrid, en función de guardia de detenidos, ha ordenado la prisión provisional comunicada y sin fianza del último detenido por la presunta participación en el asesinato de Borja Villacís. Este crimen tuvo lugar el 4 de junio en la carretera que conecta El Pardo con el barrio de Montecarmelo de la capital.
Se investiga al detenido por supuesta comisión de un asesinato consumado, intento de asesinato y posesión ilegal de armas. Este caso se está tramitando en el juzgado de Instrucción número 19.
El acusado es un joven de 18 años originario de Marruecos, que fue arrestado en Getafe el miércoles pasado por ser uno de los dos presuntos responsables directos del asesinato de Borja Villacís.
Los hechos sucedieron a las 12:30 horas del 4 de junio cuando tras varios disparos efectuados con un arma de fuego falleció el hermano de Begoña Villacís, exvicealcaldesa de Madrid. En un plazo de 24 horas, los investigadores lograron arrestar a uno de los pistoleros y a su madre, quien estaba al volante del vehículo.
Los agentes estaban enfocados en dar con el paradero del segundo pistolero, quien había escapado por un descampado junto al primero. Gracias a las investigaciones, lo detuvieron el miércoles en Getafe. El sujeto iba indocumentado para intentar dificultar las labores policiales, pero no obtuvo éxito.
Aún no se ha revelado el nombre de este individuo, pero se trata de un joven de 18 años que ya era mayor de edad en el momento del delito y que contaba con antecedentes cuando era menor.
De hecho, algunas fuentes indican que tenía una relación con el otro pistolero, Kevin, debido a sus actividades delictivas conjuntas durante su adolescencia y a sus visitas a los centros de reinserción juveniles.
La investigación y los hechos

El 4 de junio de 2024 Borja Villacís, junto a un amigo, había alquilado un vehículo Citröen C3 blanco con el propósito de reunirse con conocidos de una familia originaria de Bargas, Toledo. La intención era abordar y resolver algunas discrepancias y problemas vinculados a la quema de un coche.
Una mujer de 52 años, su hijo Kevin y otro individuo joven, alto y delgado llegaron a la cita en un BMW X2 gris plateado, que también había sido alquilado horas antes en la estación de Atocha.
En la carretera de Fuencarral al Pardo, el Citroën y el BMW colisionaron de manera intencionada, como reflejan las abolladuras visibles en ambos automóviles. Borja observó sorprendido cómo dos jóvenes salían del BMW armados con un subfusil de asalto y una escopeta de caza. Acto seguido, comenzaron a disparar contra la víctima, que quedó tendida en la cuneta al borde de la muerte.
Los autores también dispararon contra el amigo de Villacís, que fue trasladado al hospital Fundación Jiménez Díaz. A pesar de haber ingresado en estado grave debido a una herida de bala, ha logrado recuperarse de la situación.
En cambio, unos sanitarios del Samur-Protección Civil socorrieron a Borja. Aunque intentaron realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar, finalmente confirmaron su fallecimiento por heridas de arma de fuego en la cabeza y en el tórax.
Tras los disparos, el BMW de los asesinos salió de manera precipitada del lugar y se detuvo varios kilómetros después. Paró en una rotonda situada en la carretera de Fuencarral a Alcobendas, muy cerca de la empresa Mediaset, al lado de un descampado.
La parte delantera izquierda del coche presentaba abolladuras y los airbags habían explotado, probablemente debido a los impactos con el Citröen. Este hecho, junto con las maniobras extrañas que llevaban a cabo los otros dos ocupantes tras salir del vehículo, llamó la atención de los empleados de una oficina cercana y de los huéspedes de un hotel ubicado frente a la escena. Estos testigos decidieron alertar al 091 y también grabaron lo sucedido.
Así, contaron a los agentes que una mujer y un hombre estaban cambiando las placas de matrícula del coche en el que iban por otras. Uno de ellos saltó un murete y escondió las placas viejas junto a un árbol.
A continuación, el mismo sujeto sacó la bolsa donde presuntamente llevaban las armas y la depositó en el descampado, donde también se ve a un tercer compinche, quien supuestamente es el marroquí detenido el miércoles en Getafe, que iba vestido como Kevin de negro. En cambio, la mujer, María José E.J., lucía un vestido muy llamativo de flores.
Al escuchar el sonido de sirenas policiales, ella decidió abandonar el lugar sola. Mientras tanto, los otros dos hombres se dieron a la fuga corriendo por el descampado que conduce a la M-40. Se sospecha que alguien los recogió en un coche y los llevó a su escondite.
Los agentes se trasladaron al descampado y lo examinaron minuciosamente. Hallaron las matrículas cambiadas del BMW y las armas de fuego utilizadas en un cajón de madera tras unos montículos de escombros. Entre las armas halladas había un fusil de asalto de calibre 7,62 milímetros y una escopeta de caza de calibre 12.
Basándose en las descripciones de los testigos, quienes observaron tanto el lugar del crimen como el cambio de matrículas, ese mismo día se detuvo a María José en un lavadero de coches de la plaza Elíptica de Madrid.
Afirmó sin éxito que la habían secuestrado, puesto que la mujer cuenta con un amplio historial policial y había sido arrestada recientemente por la Guardia Civil.
Al día siguiente, un operativo conjunto de la Policía Nacional y de la Guardia Civil atrapó en una urbanización del municipio toledano de Yuncos a dos hombres.
Uno de los arrestados, Kevin P., de 24 años y español, es hijo de María José. La Policía Nacional había emitido hace años una orden de busca y captura en su contra por diversos delitos, principalmente vinculados a la venta de drogas.
El otro detenido fue Ismael E.I.V., quien en teoría solo actuó como cooperador necesario y no como autor directo de los disparos. Desde ese momento, los agentes se dedicaron a la búsqueda de la otra persona que se encontraba en el vehículo BMW y que también habría participado en el tiroteo.
Este individuo resultó ser el joven marroquí arrestado el miércoles en Getafe. Así, los investigadores dan por esclarecido el crimen más notable e impactante de 2024 en Madrid.
María José y su hijo Kevin están en prisión provisional comunicada y sin fianza, según lo decretado por la magistrada del Juzgado de Instrucción número 19 de Madrid. En cambio, Ismael quedó en libertad provisional por su supuesta no implicación en el crimen de Borja Villacís.