Numerosas áreas de España han sido devastadas por la DANA, siendo Valencia, Málaga y Albacete las más afectadas. En ciertos lugares de la Comunidad Valenciana, las precipitaciones alcanzaron casi los 500 mm, según reporta eltiempo.es. Después de que se registraran lluvias intensas durante la madrugada en el centro del país, ahora las tormentas se están moviendo hacia el nordeste y se están extendiendo por el oeste de Andalucía.
El potencial de la DANA para provocar condiciones meteorológicas extremas era significativo. La combinación de su ubicación, profundidad y un alto contenido de agua precipitable contribuía a la posibilidad de intensas lluvias. En Valencia, un flujo de levante constante afectó las sierras próximas al litoral, proporcionando energía continua que favorecía el desarrollo de tormentas.
A lo largo de más de 12 horas, se mantuvo estable esta situación, mientras que en la misma área los núcleos tormentosos continuaron su desarrollo constante. Estas tormentas lograron una notable organización, constituyendo al menos un sistema convectivo de mesoescala, con tormentas supercelulares integradas, que dieron lugar a precipitaciones intensas y persistentes, así como a la formación de algunos tornados.
Esta DANA ha provocado un episodio de precipitaciones muy intensas, destacando especialmente la Comunidad Valenciana. De manera preliminar, se puede considerar que la intensidad de las lluvias en esta región lo sitúa como uno de los eventos más graves desde 1982 (la pantanada de Tous) y 1987.
Se han registrado acumulados de precipitación que superan los 400 mm, llegando incluso cerca de los 500 mm. Este fenómeno representa el mayor total en un periodo de 24 horas en la Comunidad Valenciana desde 1996, año en el que Tavernes de la Vall alcanzó los 520 mm.
En la zona de Requena-Utiel y en las áreas norte y central de Valencia, excluyendo la franja costera, se han observado los mayores acumulados en este episodio. Según la Confederación Hidrográfica del Júcar, Chiva ha registrado 491 mm, mientras que el embalse de Buseo ha alcanzado los 415,6 mm.
Las cantidades de lluvia reportadas por los pluviómetros de otras redes también son muy elevadas. Por ejemplo, la red AVAMET registró 394 mm en Pedralba, mientras que en Turís se alcanzaron los 325,2 mm con la misma red de estaciones. La mayor parte de esta precipitación se concentró en un corto período de tiempo. En Chiva, el acumulado se produjo en aproximadamente ocho horas, lo que indica una torrencialidad notable.
Acumulaciones notables también se observaron en otras partes del país. En Álora, ubicado en Málaga, AEMET reportó 175 mm tras la activación del aviso rojo. Además, en redes secundarias de la región, se registraron cifras que superan los 200 mm.
La lluvia en Mira (Cuenca) alcanzó casi 168 mm, mientras que en Dólar (Granada) se registraron 157 mm y en el Embalse de la Fuensanta (Yeste, Albacete) se reportaron cerca de 150 mm. Además, una riada repentina cerca de Letur ha provocado la desaparición de seis personas.
El tiempo para este miércoles
El impacto de la DANA se manifestará en dos áreas este miércoles: por un lado, el nordeste peninsular experimentará lluvias y tormentas muy intensas, mientras que por otro, el suroeste también se verá afectado. Las alertas amarillas y naranjas por precipitaciones intensas se han emitido para estas regiones en las próximas horas.
El avance de la línea de tormentas que ha marcado el inicio del día en el área del sistema Ibérico se dirigirá hacia el nordeste. En las próximas horas, se anticipan lluvias intensas en diversas regiones, incluyendo La Rioja, el sur de Navarra, Aragón y gran parte de Cataluña, así como continuarán en Castellón. Las precipitaciones más fuertes se prevén en áreas cercanas a Teruel, el sur de Zaragoza, el interior de Castellón y, durante la tarde, en ciertos puntos de la costa catalana.
Se anticipa que, a lo largo de la tarde, las precipitaciones vayan disminuyendo; sin embargo, en ciertas áreas como Castellón, Tarragona, Girona y otros lugares de la costa catalana, las lluvias continuarán.
El suroeste peninsular se verá afectado por la DANA. También hemos iniciado el día con lluvias en varias localidades del oeste de Andalucía, especialmente en Huelva, Sevilla, Málaga y Cádiz. En las próximas horas, es posible que las precipitaciones aumenten en estas provincias y que se extiendan hacia el sur de Extremadura, sin descartar su presencia en el suroeste de Castilla-La Mancha. Las lluvias más fuertes podrían registrarse en la campiña gaditana, la sevillana y la sierra de Grazalema.
El avance de la DANA se dirigirá hacia el norte, y es posible que entre jueves y viernes se posicione sobre Portugal. En el este peninsular, los vientos de levante persistirán, lo que provocará precipitaciones en el Mediterráneo, aunque no se anticipa que alcancen la misma intensidad que antes. En Castellón y Tarragona, las lluvias podrían ser aún fuertes el jueves, y en Mallorca no se descartan. Durante ambos días, las precipitaciones continuarán en el suroeste peninsular, especialmente en el oeste de Andalucía, así como en Castilla-La Mancha y Extremadura.
¿Aumentarán los fenómenos extremos, como esta DANA, debido al cambio climático?
En años recientes, la intensidad y frecuencia de las DANAs ha aumentado, transformándose en episodios de lluvias torrenciales que son más extremos y destructivos. Este incremento en la severidad de las DANAs se debe directamente al cambio climático.
Con el incremento de la temperatura global, el aire puede retener más vapor de agua, lo que provoca lluvias más intensas asociadas a fenómenos como estos. Como consecuencia, se producen precipitaciones fuertes en breves intervalos de tiempo, generando inundaciones repentinas que causan daños en infraestructuras y amenazan tanto a las personas como a los ecosistemas.
El calentamiento global ha llevado a que el mar Mediterráneo, al finalizar el verano, presente temperaturas más elevadas de lo habitual, lo que contribuye a aumentar la humedad en Levante. Esta agua caliente se comporta como un "combustible" para las tormentas. Cuando el aire sobre el Mediterráneo recoge esta humedad extra y se encuentra con corrientes de aire frío en las capas superiores, se crean las condiciones ideales para el desarrollo de lluvias intensas y tormentas torrenciales.
La intensidad de las DANAs se ve no solo agravada por este fenómeno, sino que también se incrementan la frecuencia y magnitud de las lluvias, lo que puede provocar inundaciones severas y rápidos desbordamientos de ríos.
El aumento constante de las temperaturas en el Mediterráneo genera un panorama alarmante respecto a la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, con especial énfasis en las DANAs. La temperatura elevada del mar se convierte en una fuente de energía y humedad, lo que favorece la formación de tormentas más fuertes y devastadoras. A medida que el Mediterráneo se calienta, también aumenta la cantidad de vapor de agua en la atmósfera sobre la región, lo cual actúa como un combustible esencial para intensificar las precipitaciones.