El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el director general de Limpieza y Residuos, Víctor Sarabia, se han reunido este miércoles con los responsables sindicales de limpieza viaria de UGT y CCOO para abordar la necesaria construcción de cantones en los nuevos barrios de la ciudad. En su encuentro han aprovechado para trasladar su apoyo a los trabajadores de limpieza viaria, "que cumplen con su obligación de prestar un servicio público esencial para todos los vecinos", han remarcado en un comunicado conjunto.
El Ayuntamiento de Madrid y los representantes de los trabajadores de la limpieza viaria de la ciudad comparten el diagnóstico sobre la situación actual y han querido trasladar a la opinión pública que los cantones "hay que ejecutarlos con celeridad en los emplazamientos determinados por los técnicos del Ayuntamiento de Madrid, que son los encargados de haber buscado una solución viable técnica y urbanísticamente".
Añaden que "son instalaciones imprescindibles para poder prestar un servicio de limpieza viaria de calidad y deben ubicarse en un punto cercano a las vías públicas en las que los barrenderos desempeñan su labor". Los representantes sindicales recuerdan que actualmente, "decenas de operarios que realizan su labor en barrios como el de Montecarmelo tienen que ser trasladados cada día hasta estas zonas tras recorrer largas distancias (hasta 21 kilómetros y media hora por trayecto) desde otros cantones, con la notable pérdida de tiempo que esto provoca en el desempeño de sus funciones de limpieza viaria y el riesgo adicional que puede suponer para su seguridad".
UGT y CCOO aclaran que en la ciudad de Madrid hay actualmente 116 cantones de limpieza viaria "sin que estos generen molestias para los vecinos y edificios, instalaciones o equipamientos ubicados en su entorno". Tanto el Consistorio como los representantes de los trabajadores coinciden en la necesidad de "dignificar las condiciones de los trabajadores" y condenan con contundencia "la imagen que se está trasladando desde algunos ámbitos y que sitúa a estos profesionales como generadores de problemas de suciedad, ruido, olores e, incluso, de inseguridad".