Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización que surtía de hachís y marihuana a clubes cannábicos de toda España. Uno de los locales más importantes estaba ubicado en la Comunidad de Madrid y contaba con más de 4.000 socios y un constante trasiego de personas en su sede.
En total se han decomisado 170 kilos de marihuana y 110 kilogramos de hachís. Además de la droga los agentes se incautaron de armas de fuego y blancas, básculas de precisión, 30 aparatos electrónicos -ordenadores portátiles y teléfonos móviles- y más de 1.000 euros en efectivo.
Trasiego constante de personas
La investigación se inició a finales del año 2015, cuando los agentes tuvieron conocimiento que uno de los mayores clubes cannábicos a nivel nacional se encontraba en Madrid capital. Las quejas vecinales eran constantes debido al continuo trasiego de personas que entraban y salían del local desde por la mañana hasta bien entrada la noche, además de los olores y molestias generados.
El establecimiento carecía de cualquier rótulo identificativo y contaba con unas medidas de seguridad excepcionales para controlar a las personas que se acercaban hasta el mismo. Esta asociación se encontraba en funcionamiento desde el año 2013 y acumulaba diferentes sanciones y expedientes de carácter administrativo.
Pisos y naves “guarderías”
Tras varios meses los investigadores pudieron constatar que las sustancias estupefacientes eran adquiridas al grupo desarticulado. Así se supo que la droga era almacenada en cuatro pisos y dos naves ubicadas en el centro de Madrid y distribuidas en cantidades considerables a los diferentes clubes cannábicos, no sólo de Madrid sino también en otros puntos de la geografía española.
Una vez identificados todos los miembros de la organización como los edificios donde almacenaban la droga, los agentes procedieron a la detención de las ocho personas implicadas a los que se les imputan delitos contra la salud pública, falsificación documental y tenencia ilícita de armas.
En los registros realizados los investigadores intervinieron 170 kilogramos de marihuana, 110 kilogramos de hachís, un rifle, un subfusil simulado, dos machetes y un cuchillo simulado en una tarjeta, básculas de precisión, 30 aparatos electrónicos -ordenadores portátiles y teléfonos móviles- y más de 1.000 euros en efectivo.