La exposición propone un acercamiento a una expresión artística poco explorada hasta ahora como es la talla del cristal de roca o cuarzo hialino.
Desde mediados del siglo XVI, artistas y talleres de la ciudad italiana de Milán destacaron en la talla del cristal de roca creando obras maestras que gozaron de la admiración de sus contemporáneos, con una valoración económica muy superior a la de grandes creaciones de la pintura de su época.
Destinadas a las grandes colecciones principescas, son, a la vez, esculturas y objetos útiles cuyas proporciones evidencian un profundo conocimiento del mundo clásico, a lo que se une la destreza en la talla del mineral, realizada con métodos celosamente guardados en un ambiente de experimentación constante cercano a las ideas de Leonardo da Vinci.
Desde el punto de vista escultórico, destacan por su calidad estética y técnica, y las representaciones en ellas figuradas. Como elaboraciones intelectuales, cabe considerarlas reflejo del pensamiento renacentista y tardo- renacentista, llegando incluso a interpretar visualmente asuntos esotéricos y mágicos.