El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, ha anunciado este lunes que la entidad ya "pretrabaja" en un plan estratégico 2016-2018, una vez que los objetivos del
plan de reestructuración supervisado por la Comisión Europea están cerca de su cumplimiento. Según el símil que ha utilizado el consejero, Bankia se encuentra en el minuto 30 de la segunda parte del partido y queda el último cuarto de hora, este último semestre de 2015 que acaba de comenzar.
En este tiempo, la entidad ha reducido su número de oficinas y de personal, ha orientado su política de créditos hacia las empresas y el consumo, dejando en un segundo plano la actividad hipotecaria, y ha vendido parte de sus participaciones en otras empresas.
Uno de sus principales objetivos, conseguir una rentabilidad sobre fondos propios (ROE) del 10 por ciento, está cerca de su cumplida, al situarse en estos momentos en el 9,8 por ciento, mientras que la morosidad se acerca a la media nacional. Sevilla también ha asegurado que se sienten cómodos respecto las previsiones de ganancias, calculadas en 800 millones de euros este 2015. En el segundo semestre, ya se habían situado en 556 millones. Aun así, ha asegurado que mantienen "la tensión comercial" para alcanzar estas cifras. Además, Bankia ha empezado a devolver parte de los 17.959 millones de ayudas recibidas, aunque el acuerdo no le obliga. El primer paso fue la venta de un 7,5 por ciento de la entidad y la aprobación de dividendos en 2014, ya que el principal accionista es el Estado.
Una vez que el plan de reestructuración se da prácticamente por cumplido, Bankia ya trabaja "con criterios profesionales" en su nueva estrategia, que será presentada a principios del próximo año. Esta vez,
se está trabajando "con independencia" de la Comisión Europea, si bien todavía pesarán algunas limitaciones, como la prohición de crecer de forma no orgánica hasta 2017, con lo que se descartan las compras. Lo que sí podrá hacer Bankia es fijar una política de dividendos a medio y largo plazo, según ha indicado el consejero delegado. Respecto a este año, ha adelantado que se prevé un único
pay out a finales del ejercicio.
Además, Bankia está pendiente de la
venta de la filial del Florida City Nacional Bank al grupo chileno BCI, aunque está a la espera de un segundo visto bueno del regulador nortemaricano. Bankia también ha mostrado su satisfacción por el hecho de que "cada vez más se separan las cuestiones del pasado con la actual Bankia".