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Sol, mucho más que una plaza

Por Pedro Montoliú
lunes 30 de septiembre de 2013, 17:30h
Actualizado: 07/12/2015 13:17h

La Puerta del Sol no sólo es el centro simbólico de la ciudad; también ha sido el epicentro de algunos de los principales acontecimientos ocurridos en Madrid e en España. Desde la guerra de los comuneros contra Carlos I, esta plaza ha sido escenario de hechos tan relevantes como los enfrentamientos del Dos de Mayo de 1808 cuando el pueblo madrileño se alzó contra el ejército de Napoleón; la carga de la Guardia Civil apoyada por dos compañías de soldados en la que, en 1865, murieron 14 madrileños y 193 resultaros heridos; la costumbre, iniciada el 31 de diciembre de 1909, de tomar las doce uvas para despedir el año; la muerte en atentado, en 1912, de José Canalejas, presidente del Consejo de Ministros; la proclamación de la Segunda República desde el balcón principal de la Casa de Correos en 1931, o las grandes concentraciones populares contra la guerra de Irak de 2003 y del 15-M que concitaron el interés informativo mundial en 2011.

Pero también Sol ha sido escenario de los principales avances de la ciudad. En 1832 los madrileños se reunieron allí para ver el primer ensayo de iluminación con gas; en 1863 se abrieron en esta plaza los primeros urinarios públicos; ocho años después pasó por Sol el primer tranvía tirado por mulas; en 1898 se repitió el hecho pero esta vez con el primer tranvía eléctrico; en 1919, se abrió la primera línea de Metro y en 2009, Sol quedó conectada a la red de Cercanías ferroviarias.

Eso por no hablar de su importancia como foco social y cultural. La Puerta del Sol, que pasó de ser una explanada junto a una puerta de la cerca de Alfonso VIII a centro de la población delimitada por Felipe IV, no solo tuvo entre sus principales edificios el hospital e iglesia del Buen Suceso, la Real Inclusa o el palacio de los condes de Oñate. También contó con el convento de San Felipe el Real, cuyas escalinatas se convirtieron en el 'mentidero de la Villa', desde el que se extendieron los rumores y las noticias por todo Madrid. Curioso antecedente de los cafés que, a partir del siglo XIX, se abrieron en la plaza como el Lorencini (luego de las Columnas, Londres y Puerto Rico), el Imperial (luego sustituido por La Montaña), el Levante, el Comercio (luego Lisboa), Correos, El Oriental, Candelas (luego cervecería Flor), El Universal y El Colonial a los que acudieron, a lo largo de su existencia, personales tan diversos como Ortega y Gasset, Ramón y Cajal, Valle Inclán, Benavente, Rubén Darío o Borges.

Ahora el COAM plantea un debate sobre este espacio que sufrió su primera transformación importante cuando en el siglo XVIII fue construida la Casa de Correos, único edificio que permanece del pasado si bien no con los mismos usos pues tras haber sido Dirección General de Correos, Capitanía General, Gobierno Militar, Ministerio de Gobernación, Dirección General de Seguridad, Jefatura Superior de Policía y Dirección General de Policía, es hoy la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Con esta iniciativa se trata de adaptar la actual plaza ?cuyo proyecto, redactado por Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer, fue aprobado en 1859? al Madrid de 2013. Se trata de fijar un plan de usos en una plaza en la que, sin orden ni concierto, se reparten estatuas como la Mariblanca, el Oso y el Madroño o Carlos III, entre fuentes, quioscos de prensa, de tabaco o de lotería, bocas de metro o tragabolas ferroviario, en medio de un guirigay de autobuses de donación de sangre, furgonetas de la Policía Nacional, speakers'corner, manteros, desocupados, mariachis, minnies, hombres cartel, jóvenes que quedan sobre la losa del Kilómetro 0, turistas y transeúntes. Se trata, en suma de devolver a la plaza y a sus plazas de influencia ?Ópera, Jacinto Benavente, Canalejas, Callao?la importancia histórica y ciudadana que siempre tuvo.

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