El consejero de Transportes, Pablo Cavero, ha afirmado este viernes que la tarjeta sin contacto que sustituye al soporte de banda magnética en los abonos de transporte se extenderá "al resto de las coronas y al resto de municipios" de la región "a lo largo de este año".
Actualmente, esta tarjeta se emite para los usuarios de la zona A, que corresponde con el municipio de Madrid. La tarjeta de Transporte Público empezó a emitirse en mayo para los usuarios del Abono Joven de la zona A y luego se amplió para el Abono Normal en la Zona A.
Precisamente ha sido en el acto de entrega de la tarjeta 500.000 donde el consejero ha dicho que "a lo largo de este año 2013
ya va a estar extendida al resto de las coronas y al resto de los municipios de la Comunidad de Madrid".

En esta ceremonia también estuvieron presentes los jugadores de la selección española de Balonmano Julen Aguinagalde Akizu, Joan Cañellas Reixach y José Javier Hombrados Ibñez, del Atlético de Madrid. Además, se han
entregado las siete camisetas de la selección de balonmano que se sortearon entre los usuarios de la nueva tarjeta que la solicitaron durante el mundial.
Cavero ha aprovechado la ocasión para animar a los madrileños a acercarse a este deporte, "todo un ejemplo de trabajo en equipo, del cual los políticos tenemos muchos que aprender".
"La justicia es efectiva"
En ese mismo acto el consejero ha celebrado la decisión del Tribunal Supremo de ratificar que
la huelga de Metro de junio de 2010 fue "ilegal". Cavero ha afirmado que "la justicia a veces no tiene la rapidez que todos quisiéramos, pero sí es efectiva".
El consejero de Tra

nsportes, Infraestructura y Vivienda de la Comunidad de Madrid, Pablo Cavero, ha recordado que la huelga supuso "un quebranto para la empresa Metro de Madrid, que es de todos los madrileños, de cinco millones de euros".Además, ha manifestado que van a ejercer las acciones necesarias para
reclamar ese daño económico.
Cavero ha aprovechado la ocasión para pedir a los sindicatos
"sentido común" de cara a las negociaciones del convenio de 2013. En concreto, les ha pedido que se "adapten a la realidad de la economía madrileña".