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Crítica teatral: Leviathan, ¿Para qué?

lunes 26 de noviembre de 2012, 00:00h
Actualizado: 27/11/2012 16:31h
En las Naves del Español puede verse, hasta el 2 de diciembre, el espectáculo 'Leviathan', creado por Klaus Kruse, y que se estrena mundialmente en Madrid. Es una coproducción entre el teatro Español, Living Structures –la compañía de Kruse– y Old Vic Tunnels. Según afirma la promoción del montaje, está inspirado en la novela 'Moby Dick' de Melville.
Este es un espectáculo que uno no esperaba ver en un teatro público en una época en la que se está despidiendo trabajadores, se suprimen programas culturales en distritos y se reducen apoyos financieros a los pocos empresarios privados que quieren hacer teatro. Me refiero a que 'Leviathan' tiene toda la apariencia de haber costado mucho, muchísimo dinero. No sé cuanta parte del presupuesto hemos aportado los madrileños a través del Español. Supongo que algún día nos enteraremos. Y todo esto ¿para qué? Para hacer nueve funciones en Madrid (una se suspendió por huelga) a las que, llenando, podrán entrar unos tres mil espectadores.

Que el espectáculo está inspirado en Moby Dick, nos lo creemos porque tenemos mucha fe en lo que nos dicen, a través del programa de mano, los creadores. Y porque predomina el color blanco en todo. Pero si me dicen que se basa en el Yeti, también me lo creería. Porque, luego, lo que uno ve puede encajar con todo sin ser nada. Creí entender que nos proponían meternos en el vientre de la ballena, a lo mejor para sentir su angustia ante el acoso del capitán Ahab. Supongo que el equipo para agua que se entrega a casa espectador es para que se sienta miembro de la tripulación del ballenero Pequod. Porque agua apenas hay en la representación.

Hace tiempo que no veía un espectáculo tan vacuo, tan pretencioso, tan
insustancial. Yo también creía que este tipo de montajes, basados en mover al público de un lado a otro sin motivo ni justificación, estaba ya superado. Cuando han pasado 65 años de la fundación del norteamericano Living theatre, 60 del teatro pánico de Arrabal y Jodorowsky, 33 de la aparición de La Fura dels Baus, otros tantos del estreno de “Flowers” de Lindsay Kemp… se demuestra lo que dijo Jorge Manrique: “Cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Hasta la complicada tramoya que mueve “Leviathan” funciona a trancas y barrancas. Tras la representación que vi, los espectadores solo pensaban en salir corriendo para recuperar pronto sus prendas del guardarropía.

Claro que seguramente, como siempre reconozco, esta incomprensión
de un espectáculo tan moderno, tan “cool”, se debe a mi ignorancia. A mi incapacidad de adentrarme en esa nueva elite de la cultura madrileña que maneja con absoluta soltura el “crowdfounding”, el “think tank”, y toda esa jerga con la que parece quieren colocarse por encima de los pobres mortales que nos hemos quedado anclados en el pasado de nuestro hermoso castellano.
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