Los tres Reyes Magos han hecho el largo camino desde Oriente para poder estar en Madrid un año más. El viaje no ha sido fácil: “Nos ha costado un poco encontrar la ciudad porque había bastante contaminación”, confiesa Baltasar.
Una vez dentro de la ciudad, se han maravillado con su belleza y han recorrido las calles de incógnito acompañados por sus pajes. Sus Majestades han podido admirar los cambios que se han producido en este último año y el nuevo Ayuntamiento de la ciudad
ha sorprendido gratamente a Melchor.
El Rey Gaspar sintetiza los deseos que los Magos tienen para los madrileños: “mucha salud, mucho trabajo y mucho amor”. El fin del desempleo es su deseo más vehemente, pero Melchor no se olvida de pedir también por los gobernantes, para que el espíritu navideño “los ilumine y les dé clarividencia para lograr superar los problemas económicos”.
Al preguntarles por el cargamento de carbón de este año, los tres Magos de Oriente tienen sus divergencias. El Rey Baltasar dice que él no trae carbón “desde que dejaron de consumirse las energías contaminantes”, pero pide a algunas personas que se han portado mal, “fundamentalmente personas de la esfera institucional y pública”,
que mejoren su conducta. Melchor, por otro lado,
sí que ha traído carbón para aquellos que “con un comportamiento indeseable han utilizado la violencia contra las mujeres o sus parejas”.
También hemos querido saber si la carta de
la nueva alcaldesa ha llegado a tiempo, al haber sido nombrada tan recientemente. El Rey Melchor ha confirmado que sí, que en ella la alcaldesa pide por los niños y niñas más desfavorecidos y que le ha dado “la impresión de que
tiene un gran corazón y sensibilidad”. Baltasar considera que a Botella
se le ha olvidado incluir en su carta algunas demandas para solucionar problemas existentes, pero que entiende que con el tiempo “deberá conocer mejor la ciudad para poder hacernos peticiones y que
podamos echarle una mano”.