El teatro Felipe y Correos
martes 29 de noviembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 29/11/2011 16:40h
La visita del Rey don Juan Carlos al nuevo salón de plenos del Palacio de Cibeles marca el comienzo de la nueva etapa del edificio como sede del Ayuntamiento madrileño. Solo resta celebrar ya allí la primera sesión plenaria. Esta visita ha motivado que muchos medios de comunicación recuperen la historia del monumental edificio de Antonio Palacios, proyectado para Palacio de las Telecomunicaciones. En el paraje donde se levanta existió antes un popular teatrito donde se estrenó, nada menos, la zarzuela 'La Gran Vía'.
El teatro Felipe no era un gran edificio aunque, a diferencia de los teatros de temporada, tenía una cierta solidez y hasta un techado corredizo. En la segunda mitad del siglo XIX, los primitivos terrenos de los Jardines del Buen Retiro y el Paseo del Prado eran puntos de reunión para la sociedad madrileña en las tórridas noches estivales. Por eso durante los meses veraniegos se instalaban teatros de temporada que, muchas veces, no pasaban de ser grandes barracones. Así ocurría, por ejemplo, con el primitivo Maravillas, que del entorno de la Glorieta de Bilbao, se trasladaba allí.
Felipe Ducazdal fue un singular personaje, estrechamente vinculado a la prensa de la época. Fundador del Heraldo de Madrid, es más recordado actualmente por su pertenencia a la famosa “Partida de la porra” que, durante el reinado de Amadeo de Saboya, imponía su particular ley a base de asaltos y golpes. Pero también estuvo relacionado con empresas teatrales en el Español y en el desaparecido teatro Apolo de la calle Alcalá. Según las voces y rumores de la época, los beneficios que obtuvo con el estreno de 'El gran Galeoto' y otras comedias de Echegaray pudo levantar su propio teatro –el Felipe-, inaugurado el 23 de mayo de 1885. Se representaron esa noche 'Salir del paso', 'La calandria' y 'A primera sangre'.
Su gran éxito, sin embargo, se produjo el 2 de julio de 1886 en el teatrito del Retiro. Chueca, Valverde y Pérez González, con gran sentido de la oportunidad, pusieron en solfa el tantas veces anunciado proyecto de abrir una gran vía que cruzara el centro de la ciudad. Aunque tardaría un cuarto de siglo en materializarse, los madrileños acogieron con entusiasmo la zarzuela del género chico, que se eternizó en la cartelera. Terminada la temporada estival en el teatro Felipe, se trasladó al Apolo. Hoy sigue siendo pilar del género lírico español. No fue el único título popular estrenado en ese lugar. 'El chaleco blanco', 'Al agua patos' o 'De Madrid a París' también vieron la luz ahí.
Ducazdal no pudo disfrutar mucho tiempo de sus éxitos y actividades ya que murió el 15 de octubre de 1891, con cuarenta y cinco años de edad. Su teatro le sobrevivió solamente dos años, desapareciendo en 1892. En el solar se levantaría el Palacio de Correos y Telecomunicaciones, hoy Ayuntamiento de Madrid.