www.madridiario.es
Carmelo Gómez y Miguel Hermoso en 'Las guerras de nuestro antepasados'.
Ampliar
Carmelo Gómez y Miguel Hermoso en 'Las guerras de nuestro antepasados'. (Foto: Antonio Castro)

‘Las guerras de nuestros antepasados’, apasionante mano a mano

miércoles 25 de enero de 2023, 16:20h

El 7 de septiembre de 1989 se estrenaba en el teatro Bellas Artes la versión teatral de Las guerras de nuestros antepasados, una novela que Miguel Delibes publicó el año 1975. El autor participó en la adaptación de su obra, como anteriormente había hecho en Cinco horas con Mario y La hoja roja. Actualmente también se están representando las adaptaciones de Señora de rojo, con fondo gris y Los santos inocentes. La primera acaba de terminar la temporada en Madrid y la segunda llegará a la Naves del Español el próximo mes de mayo.

La nueva versión de Las guerras de nuestros antepasados, que se presenta también en el Bellas Artes, está firmada por Eduardo Galán. La dirección ha corrido a cargo de Claudio Tolcachir.

Foto: Antonio Castro

Delibes creó un personaje extraordinario, Pacífico Pérez, un enfermo de tuberculosis que, en 1961, estaba en prisión por haber cometido un asesinato. En el sanatorio el doctor Burgueño cree que se encuentra ante un hombre singular que oculta algún misterio. Se empleará a fondo para conseguir que Pacífico hable sobre su vida, grabando las conversaciones por si pueden servir para salvarle la vida ante una segura condena a garrote vil. Pacífico habitaba en la Castilla profunda y desde la infancia mostró una gran sensibilidad, que le hacía somatizar los cambios producidos en la naturaleza. El niño estuvo rodeado de agresividad y violencia, ejercida por su padre, su abuelo y bisabuelo. Todos habían vivido sus guerras. Pacífico tuvo, incluso, un amor, una joven que también aparece en los relatos con los demás personajes de su familia. El médico consigue que acabe confesándose con él, a la vez que se desespera al conocer todas las circunstancias de la vida del reo. Un personaje que está dispuesto a asumir la consecuencias de unos delitos que no ha cometido.

Foto: Antonio Castro

La fuerza del personaje de la novela se trasladó con toda intensidad a la escena. Lo limitado de la acción permite crear una obra que enfrenta a dos únicos actores. La estrenaron José Sacristán y Juan José Otegui. Más tarde la repusieron Manuel Galiana y Juan Jesús Valverde. Veinte años después del segundo montaje, son protagonistas Carmelo Gómez y Miguel Hermoso. El primero lleva varias temporadas entregado al teatro. Su carrera sobre la escena, donde sorprendió ya en 1990 con El caballero de Olmedo, ha dado un gran salto tras protagonizar otro clásico, El alcalde de Zalamea. Miguel Hermoso debutó en las tablas en 1996 con Destino Broadway. Su carrera en los casi treinta años últimos, se ha desarrollado en el teatro y en la televisión. Él da vida al doctor empeñado en ganarse la confianza de Pacífico, en vencer sus resistencias y en ofrecerle el apoyo que necesita. Es, por tanto, un apasionante mano a mano con dos hombres totalmente opuestos en el que brilla especialmente Pacífico, como el ser sensible y atormentado, incapaz de adaptarse al mundo en el que le ha tocado vivir.

Las guerras de nuestros antepasados se representa en el teatro Bellas Artes hasta final de marzo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios