El dato sorprende a quienes no conocen el mundo del tenis de alto nivel: las raquetas de los mejores jugadores del mundo se encuerdan de nuevo antes de cada partido, a veces incluso entre sets. Detrás de esa precisión hay encordadores profesionales con años de experiencia y un conocimiento técnico que va mucho más allá de pasar una cuerda por un marco.
M1 Tennis, con más de cuatro décadas de historia vinculada al tenis español, cuenta con un servicio de encordado profesional que responde a los mismos estándares que se aplican en los grandes torneos del circuito internacional. No en vano, el equipo técnico de M1 Tennis ha formado parte del grupo de encordadores oficiales de Roland Garros, el Grand Slam más exigente en términos de condiciones de juego por las variaciones de humedad, temperatura y la particular respuesta de la tierra batida.
Más que cambiar una cuerda
Para el tenista ocasional, el cordaje puede parecer un detalle menor. Sin embargo, es el único punto de contacto real entre el jugador y la pelota. La tensión, el grosor —conocido como galga— y el tipo de fibra determinan aspectos tan decisivos como la potencia del golpe, el control en el intercambio, la absorción de vibraciones y la protección del brazo frente a sobrecargas.
En M1 Tennis se trabaja con un enfoque dual: se analizan tanto las características técnicas de la raqueta como el perfil físico y el estilo de juego del tenista. No existe una solución única. Un jugador de ataque con golpes planos necesita una configuración distinta a la de alguien que base su juego en el topspin o en el control desde el fondo de pista.
El cordaje híbrido, la herramienta de los profesionales
Una de las técnicas más avanzadas que ofrece M1 Tennis es el encordado híbrido: la combinación de dos tipos de cordaje diferentes en los hilos verticales y horizontales de la raqueta. Esta práctica, habitual entre los jugadores del circuito ATP y WTA, permite obtener lo mejor de dos materiales distintos —mayor durabilidad en los verticales con mayor tacto y sensación en los horizontales, por ejemplo— y adaptar el comportamiento de la raqueta con una precisión que un cordaje monofilamento no puede ofrecer.
La elección del híbrido correcto requiere conocimiento técnico real: no basta con combinar dos cuerdas al azar. La experiencia acumulada en torneos profesionales, donde los márgenes de error son mínimos, es lo que permite al equipo de M1 Tennis recomendar y ejecutar este tipo de configuraciones con plenas garantías.
Precisión que protege y transforma
Un encordado mal ejecutado no solo afecta al rendimiento: puede dañar el marco de la raqueta o provocar desequilibrios mecánicos que repercutan en el brazo del jugador. En M1 Tennis se respetan escrupulosamente las especificaciones del fabricante en cuanto a tensiones máximas y mínimas, garantizando que cada trabajo prolonga la vida útil del material y protege al tenista.
Pero el servicio va más allá de la conservación. Un encordado bien orientado puede transformar por completo el comportamiento de una raqueta: hacer que una raqueta potente gane control, o que una raqueta defensiva añada agresividad al juego. Es, en la práctica, una personalización del material sin necesidad de comprar un modelo nuevo.
Para el jugador de competición, el entusiasta habitual o quien simplemente quiere sacar el máximo partido a su raqueta, M1 Tennis con una de sus sedes en Las Rozas —con el respaldo técnico de su sede central en Alicante— ofrece un servicio al nivel de los grandes torneos internacionales, con el trato cercano y el criterio profesional que solo dan cuatro décadas de experiencia real en el mundo del tenis.
📍 M1 Madrid - Las Rozas: C/ Comunidad de Madrid 41, 28231 Las Rozas
📍 M1 Central - Alicante: C/Isidoro de Sevilla 86, 03009 Alicante
📍 M1 Barcelona - Barcelona: C/ COMTE BORREL 157, 08015 Barcelona
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