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“In Spain we call it…”: cuando traducir no es lo único que necesitas para traducir

Por MDO
miércoles 16 de febrero de 2022, 11:13h

Puede parecer algo automático pero, en realidad, no es así. O, al menos, en Internet no funciona de forma tan sencilla. Si quieres dar el salto en tu negocio online a nuevos mercados, necesitas traducir tu página web. Eso está claro. Sin embargo, lo que tienes que saber es que, para traducirla, necesitarás también encontrar los mejores términos de la gramática SEO en el idioma de destino. Y ahí está el punto de diferencia entre una página que probablemente se acerque a sus objetivos y una que no.

“In Spain we call it…”: cuando traducir no es lo único que necesitas para traducir
(Foto: Pixabay)

Para lograr que tu página web se haga un hueco en mercados nuevos y extranjeros, lo mejor es establecer una relación cercana con el cliente al que te diriges y, preferiblemente, hacerlo en su idioma nativo. La traducción es, con toda seguridad, una de las herramientas históricamente más importantes de acercamiento entre culturas. Sin embargo, en la gramática digital, no es solo relevante ofrecer textos coherentes y bien expresados en la lengua de destino, sino que estos deben incorporar una serie de expresiones y términos para que los motores de búsqueda los indexen. Para ello, existen ya empresas que ofrecen traducciones profesionales en múltiples idiomas

Glosarios adaptados a cada idioma y sus localismos

Estamos hablando, en definitiva, de crear contenidos diseñados para perfeccionar el SEO -acrónimo de Search Engine Optimization; en castellano, ‘optimización de motores de búsqueda’-, sea en la lengua que sea. Estos servicios de traductores realizan estudios de procesamiento de datos para identificar tanto las palabras clave relacionadas con un campo semántico concreto como su forma más habitual de expresión en el país en el que desea operar, construyendo amplios glosarios eficaces para cada latitud adaptados a las formas que se muestran más exitosas en las búsquedas.

Es decir, hay que conocer cuáles son los puntos insorteables que impone la redacción SEO pero, también, manejar de forma totalmente competente el idioma de destino. Por poner un ejemplo sencillo: si somos una empresa portuguesa de vehículos y queremos entrar en el mercado hispanohablante y que sus motores de búsqueda más usados nos reconozcan y nos sitúen entre sus resultados, será fácil que nos entiendan en la vecina España si empleamos el término ‘coche’; pero, si nuestro público objetivo está al otro lado del Atlántico, lo suyo será que nuestra traducción hable de ‘carros’ o de ‘autos’. Lo mismo ocurre si lo nuestro es la venta de ‘gafas’ o de ‘lentes’, de ‘chaquetas’ frente a ‘chamarras’ o si a lo que nos dedicamos es a planificar para otros sus ‘vacaciones’ o ‘recesos’. Adaptar una traducción es conocer también la realidad del lugar.

En este sentido, es importante que sepas en qué sectores económicos o productivos semánticos está especializada la agencia de traducción que vas a contratar, así como los formatos técnicos con los que trabaja para que pueda integrar cómodamente sus textos en nuestra web (WordPress, CMS, códigos fuente o TXT, por citar algunos). Por último, siempre es útil tener en cuenta los trabajos previos ya realizados y con qué marcas o instituciones ha colaborado. Todo para que tu negocio y tus ideas lleguen tan lejos como quieras. O, ya sabes, le plus loin possibleas far as you want!