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Uno de los niños ingresados en el Hospital 12 de Octubre juega con el perro
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Uno de los niños ingresados en el Hospital 12 de Octubre juega con el perro (Foto: Hospital 12 de Octubre)

'Huellas de colores': terapias con perros que alivian el dolor y la ansiedad

Así es el programa 'Huellas de colores'

Por Susana Pérez
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sperezmadridiarioes/6/6/18
domingo 11 de febrero de 2024, 09:00h
Actualizado: 14/02/2024 08:08h

Leo nació con estenosis esofágica. Un defecto de nacimiento en el que parte del esófago del bebé (el tubo que conecta la boca con el estómago) no se desarrolla adecuadamente y se estrecha . Al tener este defecto, no puede pasar alimentos de la boca al estómago y a veces tiene dificultad para respirar. Una vez que este problema médico se ha diagnosticado, es necesario hacer una operación para que el bebé pueda alimentarse adecuadamente. Quizás sean necesarias varias operaciones y otros procedimientos o medicinas, especialmente si el esófago reparado se vuelve demasiado angosto para que los alimentos pasen a través de él.

Leo con el perro en el Hospital 12 de Octubre

Este pequeño, que hoy ya tiene cinco años y va "feliz" al colegio, pasó demasiados meses en el hospital con 23 dilataciones del esófago: "Todos los meses pasaba por el quirófano". Primero, en uno de las Islas Canarias, donde vive Leo con su familia, y después en el Hospital Universitario 12 de Octubre. "Estuvo seis meses ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital de Canarias, donde le operaron "sin saber mucho lo que hacían", confiesa su madre. A día de hoy, esta posible "negligencia" se encuentra en manos de abogados. "Después de mucho insistir, nos trasladaron al 12 de Octubre y llego tan malo que nos dijeron que no se podía hacer nada", recuerda Yuleima Armas.

"No me alcanza la vida para agradecerles todo lo que han hecho por Leo"

Pero la vida, que a veces da coces, decidió darle una oportunidad y salió adelante: "Se me ponen los pelos de punta, pero al menos ya lo puedo contar", expresa su madre. Yuleima agradece a los médicos del hospital madrileño todo lo que han hecho por su hijo: "No me alcanza la vida para agradecerles todo". Los profesionales médicos del 12 de octubre, al que llegó con seis meses, y en el que estuvo dos años, entre idas y venidas, consiguieron normalizar la vida de Leo con una última operación en otoño de 2022. Y con esta normalización pudieron regresar a su casa en las Islas Canarias tras vivir ese tiempo en la capital pendientes de la salud del pequeño.

Leo interactúa con el animalEn esta última intervención, Leo pudo sobrellevar mejor su recuperación gracias a la compañía de Alma y Seo. Dos perros que visitan a los niños enfermos y consiguen arrancarles sonrisas y un tiempo sin pensar en su dolencia. La interacción de los niños con el animal se ha convertido en un estímulo novedoso y emocionalmente atractivo para los pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) del Hospital 12 de Octubre, ya que focalizan su atención en un ser vivo que es cariñoso y amable, lo que les permite expresar sus emociones y olvidar el motivo de su ingreso en el hospital. En opinión de los expertos que participan en el proyecto ‘Huellas de Colores’, el perro aporta un respiro terapéutico a los niños, ya que con su visita reciben emociones positivas.

"Se nos olvidaba que estábamos en la UCI y dejas de tener miedo"

Los ojos de Leo se iluminaban cuando Alma o Seo entraban en la habitación. "Para Leo era como una fiesta", recuerda Yuleima Armas. Para el pequeño y también para su familia: "Se nos olvidaba que estábamos en la UCI y dejas de tener tanto miedo". Cuando el compañero canino se sentaba al lado de Leo, su estado de ánimo cambiaba y se olvidaba de estar rodeado de sondas: "Jugaba con una pelota, le peinaba, le daba de comer unas galletas, aplaudía su llegada", detalla. Una hora a la semana se convertía en un tiempo de calidad en el que disfrutaban todos y conseguían no pensar en el tiempo que llevaban ingresados en el hospital.

Reducción del dolor y la ansiedad

Otra de las niñas ingresadas que disfruta de la visita del animal

Las intervenciones asistidas con animales reducen significativamente el dolor, el miedo y la ansiedad en niños ingresados en unidades de cuidados intensivos, según los resultados de una investigación realizada por el Hospital Universitario 12 de Octubre, perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, y la Cátedra Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos, también de Madrid. Este estudio ha sido llevado a cabo en el contexto del proyecto Huellas de Colores, pionero en España, puesto en marcha en 2019 en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos y de Reanimación -UCIP- del 12 de Octubre y que continúa en la actualidad, de la mano de ambas instituciones y de la entidad Bitácora.

El trabajo Viabilidad de la aplicación de la terapia asistida con animales en una unidad de cuidados intensivos pediátricos: eficacia en la reducción del dolor, el miedo y la ansiedad, publicado en la revista científica European Journal of Pediatrics, ha analizado variables fisiológicas, como frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, presión arterial y saturación de oxígeno, así como el dolor, el miedo y la ansiedad mediante escalas validadas, antes y después de cada intervención. En total se han realizado 74 intervenciones en 61 pacientes con edades comprendidas entre los 4 y 15 años en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital 12 de Octubre.

Las visitas del animal reducen el miedo y el dolor

Desde la primera fase del proyecto, se ha cuantificado que los menores en situación de gravedad experimentaban disminución del dolor de hasta tres puntos -según las escalas habituales de medida de esta variable-, así como una reducción del nivel de ansiedad y miedo tras la visita del perro. "Hemos demostrado que es factible hacerlo sin riesgos para los pacientes y conseguimos disminuir el dolor, el miedo y la ansiedad de los pacientes ingresados", asegura Alba Palacios, especialista de la Unidad de Cuidados Intensivos y Reanimación Pediátrica. "La acogida ha sido un éxito, es un momento de distracción y esparcimiento", añade.

Tras la recogida y análisis de los datos, el estudio también confirma que la coordinación entre los profesionales sanitarios y los responsables de las intervenciones asistidas con animales es fundamental y debe ser tenida en cuenta en el momento de elección de los pacientes candidatos a recibir terapia, así como a la hora de establecer los objetivos terapéuticos. Por eso, el Hospital 12 de Octubre, la Cátedra de Animales y Sociedad, y la entidad Bitácora, responsable de la intervención, llevan a cabo un trabajo multidisciplinar en el que participan médicos intensivistas, una psicóloga, dos terapeutas ocupacionales expertas y dos perros.

Según afirma la directora de la cátedra Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos, Nuria Máximo, esta terapia es "viable y segura" y se convierte en un "hito importante" aceptado por las familias y el equipo sanitario.

La UCIP del Hospital 12 de Octubre atiende una media de 500 pacientes al año en situación crítica, entre los que se encuentran niños con patología médica respiratoria, infecciosa, oncológica y neurológica, y un gran número de pacientes con cardiopatías congénitas en fase pre y postoperatoria.

La Cátedra Institucional de Investigación Animales y Sociedad de la Universidad Rey Juan Carlos estudia desde el 2016 el vínculo humano-animal y como éste puede ser mutuamente beneficioso. La Cátedra A&S, ubicada en la Facultad de Ciencias de la Salud de la URJC, es la primera de estas características en la universidad pública española.

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