Las reservas de los embalses madrileños han alcanzado el 86 por ciento de su capacidad gracias a las lluvias del tren de borrascas de este 2026, que han provocado un "nuevo episodio de récord absoluto" en precipitaciones, similar al registrado en marzo del año pasado. Esto asegura el suministro durante un período de 18 meses.
Carlos Novillo, consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, ha declarado que la presa de El Atazar, la infraestructura hídrica más significativa en términos de volumen embalsado, concentra por sí sola el 50 por ciento del agua almacenada en la región. Su visita a esta importante instalación se ha realizado este martes.
Novillo ha destacado la gestión "milimétrica" llevada a cabo por el Canal de Isabel II durante las últimas lluvias, ya que se ha requerido coordinar desembalses y realizar labores de laminación para prevenir inundaciones.
El Canal ha conseguido laminar cerca del 50 por ciento del agua que entra durante los episodios más intensos, lo que ha contribuido a disminuir el riesgo de daños en áreas pobladas e infraestructuras susceptibles. Esta tarea se ha llevado a cabo en colaboración con la Agencia de Seguridad y Emergencias 112, lo que ha facilitado la reducción de perjuicios en diversas localidades de la región.
60 aniversario
El consejero ha subrayado también el valor estratégico de estas infraestructuras hidráulicas, estando algunas de ellas, como El Atazar -una de las más recientes del sistema-, celebrando 60 años de operación. Además, ha enfatizado que esto representa "una inversión" que asegura estabilidad y seguridad, gracias a la tecnología avanzada y los sistemas de auscultación que permiten el monitoreo en tiempo real del comportamiento estructural de las presas.
En la actualidad, el embalse de El Atazar está al 80 por ciento de su capacidad, en comparación con una media regional del 86 por ciento. Mientras que algunas presas ubicadas aguas arriba están completamente llenas, otras se encuentran entre el 78 y el 80 por ciento, contribuyendo así al caudal del embalse principal.
El consejero ha afirmado que el abastecimiento de agua potable estará asegurado durante los próximos 18 meses, lo cual considera una "doble noticia positiva", ya que proporciona seguridad ante posibles avenidas y garantiza el suministro.
Vigilancia de caudales
Un seguimiento minucioso de los embalses en áreas montañosas es llevado a cabo por el Ejecutivo autonómico, debido a la acumulación de nieve y el deshielo que se anticipa, además de las lluvias provocadas por las recientes borrascas del último mes.
En este contexto, Novillo ha señalado que se reserva "el resguardo necesario" en las presas para poder recibir futuras aportaciones, como parte de una estrategia que busca la anticipación y la precisión técnica.
Respecto a la situación de los ríos después de las lluvias, se ha señalado que los caudales están en proceso de estabilización. Sin embargo, persisten algunos puntos en nivel rojo debido a posibles desbordamientos en la cuenca del Henares y del Jarama. A pesar de estos riesgos, se espera que en los próximos días se logre una normalización de los caudales.