Llegado el momento de asegurar un automóvil, los profesionales del sector aconsejan seleccionar la modalidad de seguro de coche más completa posible de cara a disfrutar de un elevado nivel de protección. Asimismo, recomiendan comprobar que la póliza cubre tanto los accesorios de serie del vehículo como los opcionales, una cuestión que, en ocasiones, no se tiene en cuenta.
¿Qué se entiende por accesorios de serie y opcionales?
En el caso de los primeros, son aquellos que vienen instalados de fábrica en el automóvil. Sin embargo, sobre todo cuando se elige una versión básica del modelo que se desea adquirir, no siempre satisfacen las necesidades del comprador. En circunstancias así, el fabricante ofrece la posibilidad de mejorar el equipamiento de serie con accesorios opcionales –también denominados extras–.
Así, por ejemplo, hay quienes solicitan reemplazar los retrovisores y elevalunas manuales por otros de accionamiento eléctrico, sustituir el equipo de audio por un sistema multimedia, cambiar los asientos originales por otros con calefacción, desmontar las ruedas con tapacubos y colocar unas llantas de aleación en su lugar… Incluso cuando el coche ha salido del concesionario, su propietario, transcurrido un tiempo, podría decidir instalar extras como un navegador o un techo solar.
¿Es obligatorio incluir los extras en el seguro de coche?
A la hora de calcular el precio de un seguro de coche, las compañías solicitan información detallada del vehículo. Concretamente, precisan conocer el modelo, su tipo de motorización, la potencia y la versión. A partir de esta última podrá saber cuál es su equipamiento, preguntando a continuación si se ha añadido algún extra a la dotación de serie.
En este punto de la tarificación, en el supuesto de que el automóvil posea accesorios opcionales, el interesado tiene dos alternativas:
- Declarar los extras incluidos en el coche. Lógicamente, cuanto más equipamiento tenga un vehículo, mayor será el riesgo a cubrir.
- No declarar los accesorios opcionales y ahorrarse unos euros.
Por lo tanto, no es obligatorio declarar los extras en la póliza. Pero sí muy conveniente, pues, de lo contrario, no estarán cubiertos cuando se produzca un siniestro.
¿En qué casos se cubren los accesorios opcionales?
Sobre dicha posibilidad, no todas las entidades aseguradoras ofrecen la misma cobertura. En este sentido, es aconsejable elegir un seguro de coche a todo riesgo que cubra los accesorios opcionales en caso de incendio, robo o daños propios.
Esta modalidad es la más completa que ofrecen las compañías. Y puede contratarse con franquicia o sin ella:
Seguro a todo riesgo con franquicia. Esta opción es más económica. Pero, a cambio, el asegurado debe asumir una parte de los costes de un siniestro de su bolsillo, según lo pactado previamente con la entidad.
Seguro a todo riesgo sin franquicia. Es muy recomendable, ya que la compañía asume la totalidad del pago para subsanar un daño.
En resumen, los extras incluidos en un vehículo enriquecen su equipamiento. Pero es importante declararlos en la póliza para que, al igual que sucede con los accesorios de serie, estén cubiertos por el seguro.