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Andrea Zanon, experto internacional en ESG
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Andrea Zanon, experto internacional en ESG

Cuatro reflexiones sobre por qué Vladimir Putin no atacará Ucrania

Por Manuel Sánchez
viernes 21 de enero de 2022, 14:13h

La tensión entre Rusia y Ucrania aumentará en 2022, y la mayoría de la gente espera un conflicto entre los dos países. Andrea Zanon, está convencido que no habrá guerra, y que la actitud belicosa de la Rusia de Vladimir Putin no es nada más que tácticas de negociación para mantener vivas las prioridades económicas y la seguridad de Rusia.

La situación económica de Rusia

Antes de hablar de la crisis política entre Rusia y Ucrania, es útil presentar la agresión de Rusia dentro de su contexto económico.

Dada su postura militar hostil, se podría pensar que Rusia es una de las principales economías mundiales. Sin embargo, en 2021 Rusia fue la duodécima economía más grande del mundo con un producto interno bruto de 1,67 billones de dólares americanos. Esto está justo por delante de España, un país de 47 millones de habitantes que representan solo el 32% de la población de Rusia.

A medida que Covid 19 continúa afectando la economía global, el crecimiento de Rusia cayó a pesar del resurgimiento de la demanda y los precios de la energía. En 2021, Rusia fue el tercermayor productor de petróleo del mundo (después de Estados Unidos y Arabia Saudita), produciendo un promedio de 10,5 millones de barriles por día en combustibles líquidos totales (Agencia Internacional de Energía).

Para mantener su liderazgo energético, a pesar de su infraestructura energética que se deprecia rápidamente, Rusia ha estado desarrollando nuevos gasoductos como Nord-Stream y Nord Stream 2.

Este gasoducto no pasa por el territorio de Ucrania, reduciendo el riesgo de interrupción de suministro de gas a los consumidores europeos. La inversión en infraestructura que Rusia necesita para que el país siga siendo competitivo, se estima en al menos $1 billón (Banco Mundial 2017). Esto es aproximadamente el 70% del PIB de Rusia. Estas son inversiones que el Kremlin no puede permitirse y que demuestran aún más la vulnerabilidad económica y política de Rusia.

Análisis de la situación

La rivalidad entre Ucrania y Rusia no es nada nuevo y ha ido creciendo desde 2014, cuando el ejército ruso cruzó el territorio ucraniano, anexionándose Crimea. Desde entonces, los dos países han mantenido tensiones militares a pesar del alto al fuego gestionado internacionalmente.

Un aumento en las hostilidades se intensificó desde octubre de 2021. El Pentágono afirma que Rusia podría lanzar un ataque militar a principios de 2022 con hasta 100 batallones con untotal de 175,000 soldados. Rusia tiene alrededor de 50 batallones en la frontera de Ucrania y, desde la semana pasada, la retórica de Rusia se ha vuelto más beligerante.

Vladimir Putin ha exigido fuertes garantías de que Ucrania no entrará a formar parte de la OTAN ni se convertirá en la base de sistemas de defensa antimisiles como los desplegados en Rumania y Polonia. Estas son concesiones que Putin no recibirá ni de la OTAN ni de Estados Unidos

¿Cuál es el papel del Gasoducto Nord Stream 2?

La reciente finalización del gasoducto Nord Stream 2 desde Rusia a Alemania es un gran logro energético y geopolítico ruso.

Con este proyecto, Rusia aumentará el suministro de gas natural a Europa (si se aprueba el proyecto) generando grandes ingresos y asegurándose contratos a largo plazo con los europeos. Una vez que obtenga la aprobación final del regulador alemán, Nordstrom 2 contribuirá el 15% del gas natural de Europa transportando 55.000 millones de metros cúbicos de gas natural cada año.

El gasoducto permitiría a Rusia enviar gas natural a Europa sin pasar por Ucrania. Básicamente, Moscú puede aumentar su presión política sobre Ucrania sin correr el riesgo de que Kiev interrumpa su suministro de gas cerrando los gasoductos. Rusia ahorrará al menos 2.000 millones de dólares al año en tarifas de tránsito que pagaría a Ucrania, además de evitar enormes problemas políticos al tener que tratar con el gobierno ucraniano.

El gasoducto es una herramienta geopolítica que Rusia utilizará para conseguir acuerdos bilaterales de gas a largo plazo. A pesar de la oposición de la UE a Nord Stream 2, Alemania ha sido un firme partidario de este proyecto, ya que este tiene una importancia estratégica a largo plazo, y ayudará a Alemania a diversificar su suministro energético.

Rusia necesita que Nord Stream 2 entre en funcionamiento sin retraso ya que si no se aprueba, el Kremlin perdería miles de millones de dólares de ingresos anuales. Además esto sería un desastre geopolítico para el Kremlin, pues ha invertido más de $11 mil millones (a través de Gazprom) para el desarrollo del gasoducto

Rusia en busca de legitimidad internacional

Rusia ya no es una superpotencia global a pesar de ser una de las pocas naciones con armas nucleares y siendo el tercer productor global de petróleo.

Desde que Putin subió al poder en el 2000, Rusia ha utilizado todas las herramientas políticas disponibles para imponerse en el escenario mundial. Una de las principales amenazas para el Kremlin es su pérdida de influencia regional, lo que está provocando que la OTAN intente reclutar nuevos miembros regionales.

Entre ellos se encuentra Ucrania, que está negociando su entrada en la OTAN. Si esto se materializa, el Kremlin perderá el control de sus países vecinos, aislándose aún más. La postura belicosa del Kremlin es, según Andrea Zanon, una señal de debilidad y un esfuerzo del Kremlin de recuperar la legitimidad internacional.

Putin quiere “un asiento en la mesa internacional” y haría cualquier cosa menos la guerra para conseguirlo. Recientemente, la OTAN aceptó tener una reunión de emergencia para discutir con Rusia su futuro plan de expansión. Este es un gran éxito para Putin, que quiere ser respetado como líder mundial. Quiere ampliar la barrera entre la OTAN y la Unión Europea a través de Ucrania, Bielorrusia y Moldavia.

Las tácticas belicosas de Putin no terminarán en conflicto, pero Putin intensificará su retórica e inclusive el Kremlin estará preparado a realizar agresiones militares de pequeña escala en Ucrania para recuperar el terreno perdido.

Potenciales sanciones dirigidas por Estados Unidos contra Rusia

El riesgo de una ocupación parcial y una guerra con Ucrania causará un daño económico y financiero masivo a Rusia. Las sanciones contra Rusia crecerán, entre las cuales EE. UU. convencería al consorcio bancario Swift en Bélgica de expulsar a Rusia de este sistema global de comunicación interbancaria.

Esto complicaría la capacidad de Rusia de hacer negocios, ya que una parte de la financiación rusa tendrá que utilizar sistemas decrépitos más lentos como Telex o buscar alternativas.

En los frentes de suministro de energía, Nord Stream 2 nunca sería aprobado, ya que la presión de EE. UU. y la UE bloqueará la certificación final y la aprobación de los reguladores que se espera para el primer trimestre de 2022.

Perder el acceso al sistema bancario SWIFT y poner fin a Nord Stream 2 tendría efectos económicos y financieros desastrosos para Rusia que podrían incluso desencadenar el fin del régimen de Putin. Además, un ataque a Ucrania indudablemente aumentaría el despliegue de fuerzas de la OTAN en esta región, destruyendo la ambición de Putin de expandir su colchón de seguridad.

Consideraciones finales

Andrea Zanon está convencido que no habrá guerra, ya que sería una decisión comercial destructiva para el presidente Putin.

Vladimir Putin es un político astuto y no dejará que esta buena crisis se desperdicie. Su experiencia en el servicio de inteligencia KGB (hoy conocido como NSB) lo hace imbatible en las partidas de ajedrez. Andrea Zanon cree que Putin saldrá de esta crisis con mayor popularidad en su país, y probablemente incluso en el escenario mundial como el broker de la paz.

El Kremlin intensificará su presión militar al más alto nivel para disuadir la expansión de la OTAN a los países de la antigua URSS, mientras consiguen la aprobación de proyectos energéticos que consolidarán el liderazgo energético ruso en Europa.

Esta táctica dividirá aún más a Europa y creará la fragmentación política perfecta que Putin necesita para navegar esta crisis. La alianza de Ucrania con el Occidente se verá complicada por la crisis, pero no se evitará.

*Andrea Zanon es un experto internacional en tecnología, ESG y geopolítica que ha asesorado a países de Asia Central y Europa del Este e instituciones financieras internacionales sobre política energética, resiliencia climática e inversiones.