A diferencia de otros tipos de yoga, el nidra se practica acostado boca arriba, en estado de relajación y no implica movimientos corporales.
El proceso lleva al participante a alcanzar estados meditativos profundos, en los que las ondas cerebrales se ralentizan, con lo que se llegan a estados alfa, theta y delta.
¿Cómo es una clase de yoga nidra?
El yoga nidra se practica en un salón, con un instructor especializado. Los participantes se acuestan en el suelo, sobre una esterilla de yoga, en posición savasana, conocida como boca arriba.
El instructor dirige la clase de manera verbal, llevando al participante a un estado de relajación profunda, que lo deja al borde del sueño, pero sin dormirse. Para esto se combinan ejercicios de respiración, con visualizaciones en distintas etapas, de manera que se entra más profundo a medida que avanza la dinámica.
El objetivo es que el participante, a pesar de la relajación profunda, mantenga un estado de conciencia plena, es decir, se está en un estado de meditación profunda, pero se está alerta y en conocimiento de todo lo que pasa alrededor.
El guión del yoga nidra es el texto que lee el instructor. Este guión es elegido o modificado según el objetivo que tenga la clase, ya que hay guiones establecidos, y los instructores o participantes pueden crearlos.
¿Para qué sirve el yoga nidra?
Este estado de conciencia que se consigue con el yoga nidra tiene muchos beneficios para la salud. Los siguientes son algunos de esos beneficios:
- Mejora las dificultades del sueño. El yoga nidra es un entrenamiento muy efectivo para la relajación de la mente y el cuerpo, lo que ayuda a conciliar el sueño regular. A largo plazo, este beneficio es más duradero.
- Mejora el estado de alerta. Además de sus beneficios para el sueño regular, el yoga nidra beneficia al estado de alerta al despertar. Con esto, la persona consigue ser más productiva, sentirse mejor físicamente y mejorar su estado de ánimo.
- Ayuda a controlar la ansiedad y el estrés. Durante la práctica del yoga nidra se producen mayores niveles de dopamina, lo que ayuda a reducir los estados ansiosos y se gestiona mejor el estrés.
- Disminuye el dolor. La producción de neurotransmisores que se generan, tienen un efecto analgésico que mejora los dolores crónicos en buena medida. El yoga nidra es excelente para complementar la terapia del dolor en el tratamiento de muchas patologías.
- Aumenta la concentración. El yoga nidra tiene un efecto muy positivo en el cerebro. Entre los beneficios palpables que se han conseguido hay un aumento de la concentración mental, lo que favorece el estudio y el trabajo intelectual. La creatividad también se ve incrementada de manera importante.
- Mejora la VFC. La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) mejora con la práctica del yoga nidra. Esto ha sido comprobado mediante estudios clínicos. Este efecto es un gran beneficio para la salud cardíaca y general.
- Mejoras psicológicas. Practicar yoga nidra de manera consistente ayuda a aumentar la autoestima, la percepción de la propia persona y la seguridad en sí mismo. Esto tiene que ver con la generación de neurotransmisores y el control de los pensamientos que provoca esta actividad.
Consejos para practicar yoga nidra
- Utilizar ropa holgada y fresca que aporte comodidad.
- Se necesita una alfombrilla de yoga o una esterilla para poder tumbarse. Es bueno colocar una almohada pequeña debajo de las rodillas, para mayor comodidad.
- Conseguir los estados de meditación profunda puede llevar tiempo. La práctica del yoga nidra implica no quedarse dormido manteniendo la relajación, lo cual es difícil al principio. No hay que desesperarse y continuar practicando.
Cualquier persona puede practicar el yoga nidra, basta con tumbarse y seguir las instrucciones. Con la práctica de esta disciplina se pueden conseguir grandes beneficios a corto, medio y largo plazo.