Las estimaciones de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) prevén que la incidencia aumente significativamente según envejece la población. Para el año 2020 estiman que se diagnosticarán más de 28.000 casos y para el año 2025, más de 29.500 casos anuales en España.
Una de las banderas de Ciudadanos es la prevención y el diagnóstico precoz, para lo cual las mujeres madrileñas deben tener acceso a los protocolos de detección.
El cribado mamográfico debería ofrecerse y realizarse cada dos años a todas las mujeres de entre 50 y 69 años de edad, pero en la Comunidad de Madrid el porcentaje de participación está muy por debajo de la media nacional. Las campañas de concienciación deben ser una herramienta eficaz para abordar el desarrollo de la enfermedad en una etapa inicial y las políticas enfocadas a la prevención, no sólo ahorran presupuesto si no que ahorran sufrimiento. Porque el cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres y causa de mortalidad, y teniendo en cuenta a ambos sexos, el tipo de tumor más frecuente es el colorrectal, e igualmente el porcentaje de participación en los programas de detección son muy bajos, quizá sumado a la complejidad de la prueba de detección, que necesita de campañas de información y seguimiento importantes.
Pero el dato que más nos debe alarmar es que uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrá un cáncer a lo largo de su vida, por eso la investigación, la prevención, la detención precoz y los cuidados de acompañamiento al paciente deben ser un reto para la sanidad madrileña.
Ciudadanos defiende que el paciente necesita cuidados y acompañamiento psicológico en tratamientos tan agresivos como los que sufre un paciente diagnosticado de cáncer y porque la salud mental es un cuidado más, en la vida de cualquiera de nosotros a la hora de superar un momento de su vida, difícil y complicado. Por eso, la atención sanitaria más cercana, la atención primaria debe estar dotada con psicólogos que ayuden al paciente a recuperarse cuando el alta médica simboliza el final de un proceso complejo de quimioterapia o radioterapia. El paciente debe recuperar la normalidad de una vida truncada por una mala noticia, y continuada por el fantasma de una enfermedad como el cáncer que nunca desaparece.
Marta Marbán es diputada y portavoz adjunta de Sanidad de Ciudadanos (Cs) en la Asamblea de Madrid