Los principales electrodomésticos de nuestro hogar, como pueden ser la lavadora, el frigorífico o el lavavajillas, suelen constituir cada mes un alto gasto en la factura de la luz. Por no hablar de que si cualquiera de estos enseres tiene 10 años o más, este gasto se puede ver muy incrementado.
Según los profesionales de La Casa Del Electrodoméstico, los electrodomésticos actuales no gastan tanta energía como los de antes, ya que deben cumplir con los estándares establecidos por las normas de eficiencia energética. Y este fenómeno va evolucionando a lo largo de los años. Con el paso del tiempo, estas normas establecidas por organismos nacionales y comunitarios son cada vez más estrictas. Lo que significa que los electrodomésticos venideros van a consumir aún menos energía que los actuales.
Pero los electrodomésticos eficientes no sólo nos ahorran dinero en la factura de la luz, sino que también son buenos en materia de medioambiente. Electrodomésticos más eficientes energéticamente significa menos contaminación, y un planeta más sano. Pero, ¿cómo podemos saber si el electrodoméstico que queremos comprar es eficiente o no?
Debemos fijarnos en primer lugar si tiene una pegatina que acredita que ha pasado los estándares de calidad y de eficiencia. Normalmente suele ser la etiqueta “Energy Star” la que determina si el electrodoméstico en cuestión es eficiente o no. Otro aspecto que debemos tener en cuenta es el tamaño del electrodoméstico. Los aires acondicionados, calentadores y frigoríficos demasiado grandes suelen ser poco eficientes y poco duraderos.
Para ciertos electrodomésticos, es preferible optar por los que puedan funcionar con gas natural en lugar de electricidad. Por ejemplo, cuando se trata de estufas, calentadores, secadoras, etc. es más conveniente quemar gas natural con un consumo doméstico que en una planta generadora de energía.
Lo siguiente que debemos hacer es pensar a largo plazo, tanto en el aspecto económico como en el ecológico. Es posible que el precio de un electrodoméstico energéticamente eficiente sea algo más elevado, pero sin duda se compensará en el posterior ahorro de las facturas de luz. Si tenemos en cuenta que vamos a conservar un electrodoméstico grande entre unos 10 y 15 años de media, estamos hablando de entre 100 y 200 facturas en total.
Al igual, debemos pensar que estamos contribuyendo a la mejora del medioambiente tanto a corto como a medio y largo plazo.
Siendo más específicos en los aspectos prácticos del tema del ahorro de energía para electrodomésticos concretos:
- Frigoríficos: debemos comprar un frigorífico con el congelador en la parte superior, ya que consume un 15% menos de energía que un modelo con el congelador a un lado del refrigerador. También es más aconsejable comprar uno grande que dos pequeños con el mismo tamaño total que el grande, porque gasta menos energía.
- Lavadoras: dependiendo del tamaño de nuestra familia, deberíamos comprar una lavadora de un tamaño u otro, y siempre una en la cual se puedan ajustar los niveles de agua, para las cargas pequeñas.
- Lavavajillas: es conveniente elegir uno con ciclo de lavado ligero o con economizador de energía, para conseguir una mayor eficiencia tanto en el período de lavado como en el de secado.