El pasado 12 de marzo la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, a través de la Dirección General de Salud Pública, confirmaba un brote de tosferina en la provincia de Guadalajara, en el que se vieron afectados todos los miembros de una familia.
Se desconocía el estado vacunal de los dos padres al ser de origen marroquí. El hijo mayor -de 7 años y nacido en España- tenía administradas cinco dosis de vacuna de tosferina, por lo que no requirió ingreso en centro hospitalario.
La que sí tuvo que ser ingresada fue la bebé de tres semanas de edad, trasladada en un primer momento al Hospital Niño Jesús de Madrid y después al Hospital 12 de Octubre, donde permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos y donde fallecía el sábado 20 de febrero.