Posee solera y cantera; ganas de comerse el mundo no le faltan. Pero su campo es de tierra... y eso, en los tiempos que corren, resulta un escollo. Problemas respiratorios, lesiones y dificultad para fichar jugadores son algunas de las adversidades a las que el CD Barajas se intenta sobreponer desde hace unas dos décadas.
La entidad clama por un terreno de juego de hierba para competir en igualdad de condiciones. Pero, tras años de reivindicaciones y reuniones, se ve 'enclaustrada' entre Aena y el Ayuntamiento de Madrid.