Madrid sale del armario
La celebración del World Pride 2017 convirtió a Madrid en la ciudad de la libertad y logró sacar a los pueblos madrileños del armario. El colectivo LGTBI no estuvo exento de ataques en estos meses, con la campaña orquestada por el autobús tránsfobo de Hazte Oír como protagonista, pero los madrileños tejieron una bandera arcoiris para celebrar el amor libre.
El año llega a su fin, pero en la memoria de todos perdura la imagen de la histórica manifestación celebrada el Día Internacional de la Mujer, en la que la sociedad lanzó un grito común contra la violencia de género. Esta lacra social ha sacudido a la Comunidad con especial dureza, cuadruplicando el número de víctimas. No obstante, su combate ha sido firme tanto en la calle, con iniciativas como las reivindicaciones de la Asociación Ve-La Luz, como desde las administraciones públicas.
La narkocupación ha cobrado fuerza en los últimos meses y Lavapiés ha sido uno de los barrios más afectados. La presencia de okupas se ha extendido a 5.000 viviendas en 2017 aunque las portadas se las ha llevado La Ingobernable, cuya planificación de derribo ha sido defendida por la Comunidad y frenada por el Ayuntamiento.
También el aumento de la publicidad de la prostitución ha encendido las alarmas de la Policía Municipal, que ha activado un plan para evitar que los menores intercambien ‘flyers’ con imágenes vejatorias para la mujer como si fueran cromos. Los conflictos en el barrio de Bellas Vistas, en Tetuán, ha sido otra de las preocupaciones de los agentes durante este año.
El anuncio de los sindicatos de la ‘precariedad’ de Madrid Salud se concretó con la propuesta del Ayuntamiento de externalizar algunos de sus servicios. El PSOE logró ‘in extremis’ su paralización, que será suspendida por Ahora Madrid cuando negocie con las organizaciones sindicales. Habrá que esperar a 2018 para que se concrete la anulación.