Las infraestructuras son uno de los factores clave para el macrocomplejo de negocios que va a venir a Madrid. Así, se ha resucitado el proyecto del
aeropuerto de El Álamo, enterrado por el Ejecutivo de Esperanza Aguirre al comienzo de la crisis después de incluirlo en el programa electoral de 2007. También se especula con
las infraestructuras ferroviarias. Se estudia la incidencia que deberían tener la red de Cercanías, el AVE y el Metro en los accesos.
Sin embargo, son las carreteras la clave para el éxito de los accesos a Eurovegas.
El terreno que ha ofrecido Alcorcón está entre la A-5, la M-40, la M-50 y la M-501. El acceso más deseado (por su rápida conexión con el centro de Madrid) es el de la carretera de Extremadura. Esta vía es desde hace años un cuello de botella a la entrada a la capital. Tanto, que ha sido caballo de batalla entre el Ministerio de Fomento y los ayuntamientos de Madrid y Alcorcón, que se han enfrentado, acusándose de colapsar la vía con desarrollos como la 'Operación Campamento' y el distrito norte, respectivamente.
Ha habido y hay proyectos para solucionar la fuerte intensidad circulatoria que soporta la vía, casi 4.000 vehículos de media a la hora, según
un informe del RACC de la intensidad circulatoria en los accesos a la capital. El Consorcio Regional de Transportes de Madrid tiene un proyecto para mejorar la circulación de las antiguas radiales creando
plataformas reservadas, idea en la que coincide el Ministerio de Fomento, que ha reservado parte de su exiguo presupuesto para redactar
un proyecto de estas características.
Pero quizás el plan más ambicioso para desatascar la zona es el que acordaron el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Fomento. Ambas administraciones firmaron un convenio en 2009, con motivo de la 'Operación Campamento', en el que se comprometieron a construir
un túnel bajo la A-5 para descongestionar los accesos a la capital. Tal y como avanzó Madridiario, si se lleva a cabo finalmente provocará un enorme agujero en las cuentas municipales, ya que el precio de la infraestructura ha crecido considerablemente y Defensa blindó la cantidad que debía aportar, lo que supondría a la contabilidad municipal asumir un sobrecoste de 400 millones de euros. Ante ello, fuentes municipales aseguran que, si se lleva a cabo dicho proyecto, habrá que redefinir la inversión que asume cada administración.
La opción de Adelson supondría un carril adicional por sentido, lo que conllevaría
una importante inversión por parte del propietario de la vía, es decir, del Ministerio. Habría que expropiar terrenos y construir, algo que, según el proyecto de Presupuestos del Estado para 2013, no entra en los planes del departamento de Ana Pastor.