Representantes de los Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid han celebrado este martes en una rueda de prensa en la sede del gremio en la capital, donde han denunciado la impunidad generalizada de los asaltantes de los comercios de esta naturaleza y han exigido al Gobierno un cambio normativo que favorezca a las pequeñas y medianas empresas.
"La situación ha llegado a un
límite insoportable". Con estas palabras calificaba el secretario general del Gremio de
Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid, Armando Rodríguez, la proliferación de
ataques violentos sobre sus establecimientos de venta al público durante el último año. El gremio se siente "desprotegido" por la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim), un texto que consideran "
tibio y obsoleto" y con penas poco contundentes para este tipo de delitos patrimoniales.
La norma vigente es
ambigua en este aspecto y otorga a los jueces total libertad para decidir si los delincuentes entrarán o no en prisión. Además, la lentitud propia del proceso judicial propicia que los imputados pasen una media de
dos o tres años en la calle hasta que son juzgados, lo que, según aseguran los joyeros, favorece la
'habitualidad delictiva'.
Por ello, denuncian la puesta en
libertad sistemática de los autores de
robo con fuerza e intimidación que no causan daño a las personas y solicitan al poder judicial una reforma de la ley actual. "Tenemos la voluntad política de redefinir el proceso de
prisión preventiva para delicuentes reincidentes pero no tenemos el respaldo de las instituciones", ha añadido el secretario general de CEIM, Alejandro Couceiro.
Récord histórico
En lo que llevamos de año, los ataques de
butroneros, descuideros o atracadores violentos a joyerías se cifran en
195 solo en la capital, superando en diecisiete tentativas el
récord histórico de 2010. En el período comprendido entre 2007 y 2010, los actos violentos contra joyerías han aumentado un 55 por ciento en todo el país y un
78 por ciento en la Comunidad, que concentra 26 de cada 100 atentados contra el patrimonio.
"Las primas de seguro se han multiplicado en un
500 por ciento, hay joyeros que no puede asegurar todo el género o, simplemente, no entran en el negocio porque no pueden hacer frente al seguro", ha matizado Rodríguez al valorar la situación del sector. Asimismo, ha querido reconocer la colaboración permanente de los cuerpos de seguridad del Estado con el gremio, cuyo trabajo consideran "infravalorado" por la actuación judicial. Por su parte, representantes de los sindicatos del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y la Policía Municipal han denunciado la "
falta de respeto" que supone ver en libertad a los presos tras meses de investigación.
El Gremio de Joyeros, Plateros y Relojeros decidió hacer públicas sus demandas en rueda de prensa después de que el este lunes
seis ladrones reincidentes fuesen puestos en libertad tras prestar declaración. "Los empleados van con miedo a trabajar, lo único que solicitamos al Gobierno es que emprenda las
reformas legales necesarias para
proteger el tejido empresarial madrileño", ha concluido.