Soñar con las cumbres ha sido un anhelo del ser humano, escalar para llegar a la cima y con ello tener la mejor visión del mundo, es algo que forma parte del deseo, al mismo tiempo que descender con agilidad es un reto para muchos, por eso el esquí de montaña representa un momento de increíble bienestar.
Nacido de la necesidad de poder cruzar las montañas nevadas y transitar por ellas de forma relativamente rápida, alcanzó su mayor importancia a finales del siglo XIX y principios del XX, en especial, por el auge que su uso militar supuso para la movilidad táctica de los ejércitos.
Aunque se considera que la modalidad deportiva, del esquí de montaña, hace su primera aparición en la Olimpiadas de Milán-Cortina, la realidad es que ya estuvo en los primeros Juegos Olímpicos de Invierno de Chamonix, en 1924, en el formato de competición de patrullas militares, al igual que muchos de los deportes actuales.
Entre los practicantes y adictos a este deporte, que se le conoce como skimo (ski mountaineering), que su práctica es popular en la modalidad de descenso individual donde los deportistas realizan una escalada hasta un punto en la cumbre para iniciar el descenso, combinándose con nuevos ascensos y descensos hasta completar un recorrido establecido.
Su práctica requiere un material específico, con unos esquís que se aproximan a los esquíes de fondo, dotados de una piel de foca (en realidad es una piel sintética) que se utiliza para facilitar ésta el agarre y mejorar el impulso en el ascenso, y después se retira al iniciar el descenso para llegar a la meta.

Con la creación de la International Ski Mountaineering Federation (ISMF) -el desarrollo de este deporte creció de forma exponencial, al plantear un calendario internacional de competiciones como la Copa del Mundo ISMF con pruebas en Europa, Asía y América- el Campeonato del Mundo celebrado cada dos años, o los Campeonatos Continentales, donde también se añaden diferentes pruebas muy populares entre los deportistas.
Al igual que ha sucedido con otros deportes, la adaptación de estas modalidades a los requisitos de la televisión ha supuesto un increíble impulso que ha servido para que formen parte del catálogo de deportes olímpicos, con este escenario han llegado los patrocinadores y por tanto fondos para su reconocimiento.
En los XXV Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026, al esquí de montaña se ha incorporado, en la modalidad de Sprint masculino y femenino, el relevo mixto. Esta modalidad es muy espectacular y explosiva, caracterizándose por tener un recorrido muy rápido, de alta exigencia física y técnica, en un circuito de 750 metros, donde los participantes inician una parte del recorrido con esquíes en ascenso entre espacios marcados con balizas conocidos como diamantes, para llegar a unas zonas de transición donde deben quitarse los esquís y comenzar un recorrido a pie subiendo un trecho de escalones, finalizados los cuales recolocan los esquíes en un nuevo tramo de ascenso, para llegar a la nueva zona de transición y quitar la piel e iniciar el descenso hacia la meta. En el programa mixto, el equipo está formado por una mujer y un hombre, que realizan el recorrido establecido para llegar a la meta, combinando el esfuerzo de ambos deportistas.

El formato de competición establece una fase de clasificación donde los deportistas repartidos en varios grupos realizan la carrera para conseguir que los tres primeros de cada serie y los tres mejores tiempos del resto de los esquiadores pasen a una semifinal, siendo, en este caso, los dos primeros de cada semifinal junto a los dos mejores tiempos los que pasan a la final.
Todo ello requiere una gran condición física, pero al mismo tiempo, también un gran dominio de la técnica, tanto al colocarse los esquíes y especialmente en el descenso puro, puesto que, durante el recorrido, la estrategia es fundamental, ya que los errores se pagan de forma cruel, siendo frecuente la alternancia del líder de la prueba, con lo que la emoción del resultado final no para hasta que se cruza la línea de la meta.
En nuestro país, la
Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada tiene el privilegio de poder presumir de ser la única federación nacional que participa en los Juegos de Invierno y Verano en la modalidad de escalada. Pero lo más importante, es nuestra participación en los Juegos donde nuestros deportistas tienen opciones de medalla. Son cuatro deportistas
Ana Alonso, María Costa, Oriol Cardona y Ot Ferrer, los que compiten en individual y mixto. El programa de formación de la Federación ha dado sus frutos y si el presente es prometedor, el futuro es muy esperanzador.