Las obras de modernización del Hospital público Universitario Clínico San Carlos, que se encuentran en la tercera de las cuatro fases previstas, avanzan según lo previsto. Los trabajos cuentan con una inversión de 20,7 millones de euros –financiados con fondos Next Generation de la Unión Europea–, afectan a una superficie de más de 10.000 metros cuadrados y tienen una fecha de finalización prevista en el primer cuatrimestre de 2027.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha supervisado este lunes la remodelación que se está llevando a cabo en el Pabellón C del hospital, destinada a albergar actividades de Cirugía Mayor Ambulatoria. Los nuevos quirófanos, que funcionarán al servicio del Sistema Madrileño de Salud, absorberán alrededor de 40.000 operaciones anuales de este tipo.
"Estamos mejorando un servicio madrileño de salud que es excelente”
“Antes las cirugías se ingresaban y, ahora, hasta en las cirugías mayores que son complejas, gracias a un cuidado excelente, hacemos que los pacientes puedan ir a casa en el mismo día, que es donde mejor están”, ha destacado Matute. La responsable de la sanidad madrileña ha asegurado que para ella “es un orgullo estar en el Hospital Clínico San Carlos demostrando que estamos mejorando un servicio madrileño de salud que es excelente”.
Una vez finalizadas las obras, este lugar contará con 10 quirófanos, 20 puestos pre y post quirúrgicos, 40 camas de Hospital de Día, 15 consultas de Digestivo, 5 de preanestesia, un área de esterilización y un área administrativa. La modernización en curso contempla también la creación de un acceso independiente para facilitar el flujo de pacientes y acompañantes.
Recursos todos ellos que, según la Comunidad, integrarán tecnología de vanguardia, robótica y diagnóstico por imagen de última generación con el objetivo de aportar una “mayor precisión y seguridad, una optimización de la experiencia del paciente y una reducción de tiempo de recuperación”. La digitalización y el uso de Inteligencia Artificial –añaden– reducirá tiempo en los procedimientos y mejorará el seguimiento postoperatorio.
El diseño del pabellón, según ha detallado el director gerente del Hospital, César Adolfo Gómez Derch, permitirá, además, una mayor entrada de luz natural. “Es muy importante que los profesionales estén trabajando en entornos no sólo de última tecnología, sino también agradables para ellos y los pacientes”, ha explicado Fátima Matute. La consejera ha concluido que “con ese cambio en la gestión por procesos se va a conseguir mejorar aún más las listas de espera y consolidar una atención cada vez más excelente y en un mejor entorno para nuestros profesionales”.
El Hospital Clínico San Carlos es un centro con alto volumen de actividad asistencial. Durante el pasado 2025 registró alrededor de 31.000 ingresos, más de 157.000 urgencias y 90.000 sesiones en hospitales de día, y superó el millón de consultas externas.
Más de tres décadas de modernización
Cuando concluya esta fase de la remodelación, la Comunidad de Madrid pondrá en marcha la cuarta y última fase de las obras. “No nos conformamos –ha declarado Matute– este es un hospital que empezó a construirse en la época de la guerra, de arquitectura racionalista, y aunque se ha ido reformando necesita mucho mimo”.
La reforma del Hospital Clínico San Carlos se inició en 1991 con la puesta en marcha de la fase 0, centrada en la remodelación del servicio de Urgencias. Cinco años más tarde, en 1996, comenzaron las obras correspondientes a la fase I, que supusieron la renovación integral del área sur del centro sanitario. Esta intervención afectó al 46 por ciento de la superficie total del hospital y se prolongó hasta 2002, año en que quedaron concluidos los trabajos.
En 2005, y como respuesta al incremento de la demanda asistencial derivado del crecimiento de la población, el hospital acometió una nueva reforma y ampliación de su servicio de Urgencias. Las obras, que finalizaron en septiembre de 2009, permitieron duplicar la superficie destinada a esta área estratégica.
Por su parte, la fase II del Plan Director del hospital arrancó en 2007 y se centró principalmente en la modernización de las habitaciones, que hasta entonces albergaban hasta seis camas. La actuación transformó estos espacios en estancias más confortables y adaptadas a las nuevas necesidades asistenciales, un proceso que culminó en octubre de 2011.