El Rayo Vallecano no podrá recibir al Atlético de Madrid en su estadio este domingo. LaLiga ha decidido trasladar el encuentro, correspondiente a la jornada 24 y previsto para las 16.15 horas, al Estadio de Butarque, en Leganés, después de que las inspecciones realizadas al césped de Vallecas concluyeran que aún no ofrece las garantías necesarias.
La patronal comunicó la decisión tras completar la auditoría técnica del terreno de juego, en la que participaron tanto sus propios especialistas como técnicos independientes. Aunque el club ha trabajado intensamente durante la última semana para acondicionar el campo, los informes señalan que el césped no está en condiciones óptimas y que existe riesgo para la integridad física de jugadores y árbitros.
Desde LaLiga lamentan el perjuicio que el cambio de escenario puede ocasionar a los aficionados de ambos equipos, subrayando que la medida cuenta con el visto bueno de los clubes e instituciones implicadas. También han querido reconocer el esfuerzo del Rayo, que acometió la sustitución completa del césped y ha tenido que lidiar con una climatología adversa en las últimas dos semanas. Sin embargo, entienden que el terreno todavía necesita más tiempo para alcanzar el nivel exigido por la competición.
No es la primera consecuencia del mal estado del campo. El pasado fin de semana ya se aplazó el partido ante el Real Oviedo por motivos similares, al no considerarse que el césped garantizara la seguridad de los futbolistas.
'Dejemos vacío Butarque'
La decisión no ha caído bien en Vallecas. Además de los perjuicios sociales, deportivos y económicos que supone para el club, la Federación de Peñas del Rayo Vallecano ha anunciado que ninguna de las peñas federadas acudirá a Butarque. Bajo el lema 'No retires tu entrada. Dejemos vacío Butarque', denuncian lo que califican como una larga lista de agravios por parte del presidente, Raúl Martín Presa, con el consentimiento de LaLiga, y no descartan emprender acciones legales.
El encuentro, declarado de Alto Riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, contará con un amplio dispositivo de seguridad. Unos 350 efectivos velarán por el normal desarrollo de la jornada, entre ellos agentes de la Unidad de Intervención Policial, la Brigada Provincial de Información y la Brigada Móvil de la Policía Nacional, además de policías municipales de Madrid y Leganés. También participarán efectivos de Samur-Protección Civil, Bomberos y personal de seguridad del propio club. La Delegación del Gobierno recomienda a los asistentes acudir con antelación para facilitar los controles de acceso.