En una localización que resume las bellezas del paisaje Atlántico y un monasterio que oculta historias no contadas, 'El Secreto de Caaveiro', la novela juvenil de María Antonia Quesada, invita a los lectores a adentrarse en la mágica Galicia y a cruzar las barreras del espacio y del tiempo en su nueva edición en castellano.
La novela combina aventura y elementos cronológicos, que se entrelazan a lo largo de la trama. Ambientada en Galicia, un grupo de jóvenes pasan el verano en Redes, un pequeño pueblo marinero de A Coruña. Lo que prometía convertirse en unas vacaciones tranquilas acaba transformándose en una aventura cargada de misterio, ambientado en las frondosas Fragas do Eume y el imponente monasterio de Caaveiro, donde el viaje dará el salto a lugares insospechados en distintos momentos de la historia.
En conversación con Madridiario, La autora nos ofrece las claves de su libro: “Para introducir la historia a mis lectores, les diría que estén dispuestos a hacer un viaje, a vivir otras vidas y a ir hasta el pasado para resolver un problema del presente”. Un viaje que incluso abandona la húmeda Galicia, porque “durante la trama, el lector se traslada al Londres de principios del siglo XIX, en un barrio habitado por exiliados españoles durante la década absolutista de Fernando VII”.
Las raíces gallegas de la escritora y periodista han marcado el lugar en el que se desarrolla la historia. Quesada recuerda su visita al monasterio de Caaveiro, ubicado en el interior de las Fragas de Eume: “Cuando yo estaba allí, pensé que podían suceder muchas cosas”.
De hecho, durante una conversación entre la autora y un arquitecto encargado de la restauración del monasterio, acabó por encenderse la llama. “Me dijo que en los sótanos habían llegado a muchos sitios, pero que seguramente se podrían encontrar más cosas. Esa frase fue suficiente para que empezase mi historia”

Para dar consistencia histórica y verosimilitud a la trama, la autora se sometió a un riguroso proceso de documentación que disfrutó plenamente, a pesar del sacrificio que conllevó: “Me he exigido una gran labor de documentación en la que me lo he pasado muy bien, la imaginación no está reñida con el rigor”. Para ella, la creatividad debe mantenerse dentro de los límites: “Cuando hablamos de imaginación, nunca puede escapar a la lógica. Si eso falla, la estructura de la trama está mal”.
"La imaginación no está reñida con el rigor"
Con su obra, María Antonia Quesada reivindica la lectura como vehículo para dar rienda suelta a la imaginación: “Es una historia relacionada con los libros y con la gente a la que le gusta leer, cómo un libro es el mejor medio para viajar y cómo nos permite vivir muchas aventuras y las vidas de otras personas”
Lejos de simplificar el relato por tratarse de literatura juvenil, la autora defiende justo lo contrario. “Los lectores jóvenes son más inteligentes de lo que la gente se piensa, y más sensibles”.
A lo largo de su experiencia tratando con niños y chavales, asegura haber comprobado de primera mano “una capacidad de conocer, de soñar y una intuición extraordinarias”. Y es ese el motivo por el que Quesada no se autoimpone límites a la hora de escribir: “Cuando escribo para jóvenes es como si escribiera para adultos. La literatura es literatura a cualquier edad, en forma y fondo”, defiende.
'El Secreto de Caaveiro' combina elementos complejos como el misterio o la historia sin subestimar al lector. “Los adolescentes no son tontos, saben que en el mundo existen problemas y ambientes complicados”, remarca sobre una tónica presente en la mayoría de sus obras, junto con el juego entre el espacio y el tiempo: “Siempre hay algo que une pasado y presente, ese viajar en el tiempo que nos permite saber que otras personas de otras épocas se sentían como nosotros”.
“Siempre hay algo que une pasado y presente"
Quesada también rechaza la idea convencional de que la literatura infantil o juvenil deba imponer moralejas cerradas. “Un buen libro lo que hace es que nos hagamos preguntas y busquemos nosotros mismos las respuestas a través de sus páginas. Nos da pistas, pero la magia está en ese juego, ese desafío”. Concretamente en El Secreto de Caaveiro, los protagonistas van guiando al lector que “se convierte en protagonista de la aventura”.
Hablando de su sólida carrera como periodista de información económica hace años, Quesada reconoce encontrarse haciendo lo que realmente le apasiona, la literatura. Más concretamente, afirma que escribir para un público joven es “una especie de respiro”. “De vez en cuando, necesito volver a un ambiente en el que el aire es más limpio, en el que puedo respirar mejor y dejar volar la imaginación”. Y aunque ya se encuentra trabajando en una novela para adultos, admite que siempre acaba regresando a un tipo de novela que despierta en su interior una pregunta clave: “¿Qué pasaría si…?”.
“De vez en cuando, necesito volver a un ambiente en el que el aire es más limpio”
En 'El secreto de Caaveiro' esa pregunta se formula desde un bosque poblado por robles, chopos y fresnos, un solemne monasterio y un grupo de jóvenes dispuestos a cruzar el umbral del tiempo. El resto, como se suele decir, es historia.