Doña Victoria Eugenia de Battenberg -nieta de la reina Victoria de Inglaterra- llegó a España en 1906 para convertirse en reina tras su matrimonio con Alfonso XIII. Veinticinco años después, la Familia Real abandonó España tras la proclamación de la II República, el 14 de abril de 1931. Su reinado no fue fácil. Las relaciones con su esposo o el distanciamiento con que una parte de la sociedad y la nobleza le impusieron, amargó el reinado. Ello no le impidió trabajar para la modernización del país y de la monarquía. Tras el exilio, apenas mantuvo contacto con Alfonso XIII, que fallecería en Roma el año 1941.
La soberana destronada solo regresó a Madrid en 1968 para asistir al bautizo de su bisnieto Felipe de Borbón, el Rey Felipe VI. Instalada la localidad suiza de Lausana, falleció allí el 15 de abril de 1969. Tenía 81 años. Sus restos mortales fueron trasladados a El Escorial el 25 de abril de 1985. Los de su esposo habían llegado en 1980. Ambos reposan ya, tras el paso obligado por el llamado “pudridero”, en el Panteón de Reyes.
Felipe VI inaugurará mañana una gran exposición sobre su bisabuela en la Galería de las Colecciones Reales, comisariada por Arantxa Domingo y Reyes Utrera, conservadoras de Patrimonio Nacional. El miércoles quedará abierta al público. Los visitantes descubrirán una impresionante colección de documentos, objetos y obras de arte relacionadas con Victoria Eugenia. Son, en total, 350 piezas de gran valor histórico y artístico. Desde la gran colección de fotografías que custodia el Archivo General de Palacio, hasta la tiara de la Flor de Lis, la sala de exposiciones temporales nos traslada a un mundo de glamour y lujo.
Para llevarla a cabo se ha contado con las cesiones del Museo Nacional del Prado, el Museo Sorolla, la Colección Carmen Thyssen, el Museo del Traje, el Museu Nacional d'Art de Catalunya, la Royal Collection Trust (Londres) o la National Portrait Gallery (Londres), además de colecciones particulares nacionales y extranjeras.
Estructurada por los distintos ámbitos de la figura monárquica y de la esposa y madre, recorremos salas dedicadas a su presencia institucional, su biografía, la faceta maternal (tuvieron siete hijos) o las labores filantrópicas que desarrolló. Especial atención se dedica a su llegada a España y a los fastos de la real boda, atentado anarquista incluido. Grandes lienzos, regalos recibidos, prensa, fotografías… dan idea del impacto que supuso la llegada de una reina extranjera.
La tiara de la Flor de Lis, regalo de Alfonso XIII a su esposa, es una de las piezas estrella de la muestra. Pasa a todas las reinas y, en los últimos años, la ha llevado la reina Letizia. En la misma sala se expone una colección de retratos firmados por los pintores más destacados de su reinado, desde Sorolla a Benlliure. Se recrean las estancias en las que habitó y trabajó Victoria Eugenia en el Palacio Real y hasta se reproducen las habitaciones de los niños. Otra de las piezas destacadas es la extraordinaria carroza en la que se desplazó desde el palacio de Godoy a la iglesia de San Jerónimo. O el manto real, que ha logrado conservarse.
La exposición Victoria Eugenia puede visitarse hasta el 5 de abril. Se puede acceder libremente con la entrada general a la Galería o directamente a la muestra con una entrada que cuesta ocho euros.